La crisis por las caricaturas de Mahoma que colea en Pakistán: 4 muertos, 800 heridos y la amenaza de aislar al país

Seguidores del partido TLP se enfrentan a la Policía en Karachi.
Seguidores del partido TLP se enfrentan a la Policía en Karachi.
REHAN KHAN / EPA / EFE

La crisis por las caricaturas de Mahoma sigue coleando en Pakistán, donde el polémico tema ha escalado en las últimas semanas hasta dejar al menos cuatro muertos y 800 heridos por los enfrentamientos con la Policía, además de situar al país al borde del aislamiento por la posibilidad de romper relaciones diplomáticas con Francia.

El Gobierno paquistaní se dispone a presentar este martes una resolución en el Parlamento para expulsar al embajador francés por las controvertidas caricaturas, una decisión tomada tras llegar a un acuerdo con los islamistas para que pongan fin a las protestas que sacuden al país asiático.

La crisis se viene gestando desde el pasado otoño, y tiene su origen en la horrenda decapitación de Samuel Paty, un profesor francés que había mostrado a sus alumnos algunas de las caricaturas de Mahoma que había publicado el polémico semanario Charlie Hebdo, cuya redacción fue objeto en 2015 de un sangriento atentado perpetrado por islamistas.

Polémica con Macron

Paty fue decapitado en plena calle el pasado 16 de octubre, en otro ataque terrorista que conmocionó a Francia. Una semana después, el presidente Emmanuel Macron declaró que el país estaba dispuesto a "proseguir el combate por la libertad", unas declaraciones que levantaron ampollas en el mundo musulmán al interpretarse como respaldo a las caricaturas de Mahoma. Uno de los tabúes del Islam es mostrar la imagen del profeta.

El pasado 12 de abril, la Policía paquistaní arrestó a Saad Hussain Rzivi, líder del grupo islamisma radical Tehreek-e-Labbaik Pakistan (TLP), que pide la expulsión del embajador francés antes del 20 de abril. Esa organización fue ilegalizada la semana pasada.

Tanto la detención del líder radical como la ilegalización del TLP desataron nuevas protestas que afectaron sobre todo a la región de Punjab. Durante muchos días las vías principales han estado bloqueadas, se han registrado muchos disturbios con choques contra la Policía, y el viernes pasado el Gobierno llegó a bloquear temporalmente las redes sociales para dificultar la organización de nuevas protestas durante el rezo de los viernes.

Negociación con radicales

Finalmente, las autoridades han tenido que entablar negociaciones con los grupos radicales, que este lunes han aceptado liberar a 11 policías que mantenían como rehenes.

Este martes el Gobierno ha dado su brazo a torcer y se dispone a presentar a la Asamblea Nacional una resolución sobre la expulsión del embajador francés, como protesta contra la posición de Macron en el asunto de las caricaturas. La cámara ha pospuesto sus sesiones hasta el jueves.

A cambio de esta resolución, los islamistas se han comprometido a poner fin a las protestas.

"Solo perjudica a Pakistán"

El anuncio llega después de que este lunes el primer ministro paquistaní, Imran Khan, afirmase en un discurso televisado que la expulsión del embajador francés por las controvertidas caricaturas solo perjudicaría a Pakistán.

"Si expulsamos al embajador francés la pérdida sería para Pakistán, a Francia no le pasaría nada"

"Si expulsamos al embajador francés la pérdida sería para Pakistán, a Francia no le pasaría nada", dijo Khan en un discurso televisado.

Khan argumentó que el corte de relaciones con el país europeo supondría la disminución de las exportaciones, el aumento del desempleo, el cierre de fábricas, la subida de la inflación y el aumento de la pobreza.

"Entonces, ¿nos dañaría a nosotros o a Francia?", se preguntó el mandatario, quien mantuvo que romper las relaciones con ese país supondría hacerlo con toda la Unión Europea, destino de la mitad de sus exportaciones textiles.

El jueves se verá en la Cámara si finalmente Pakistán se somete a las presiones de los grupos radicales.

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