El candidato opositor Ricardo Martinelli se impuso en las elecciones presidenciales celebradas este domingo  en Panamá. Con el 43% escrutado, Martinelli, un empresario millonario de 57 años, había obtenido ya el 57% de los votos y el Tribunal Electoral le comunicó oficialmente su victoria. "Le doy las gracias al pueblo panameño y le aseguro que haré un gobierno de unidad nacional", respondió Martinelli.

Haré un gobierno de unidad nacional

Posteriormente, ante miles de seguidores que celebraban su victoria, Martinelli prometió "más trabajo y más equidad".

Con ese porcentaje contabilizado, la aspirante oficialista, Balbina Herrera (izquierda), había logrado el 39% de los votos, y el ex presidente Guillermo Endara, el 2,6%.

Nieto de una española y de un italiano, Martinelli se presentó como precandidato presidencial señalando que el gobernante Partido Revolucionario Democrático ha estado 32 años en el poder y "no ha resuelto los problemas de los panameños", ya que el 30% sigue siendo pobre.

Martinelli, un populista que asegura que no es de derechas ni de izquierdas, se presentaba como líder de la agrupación Cambio Democrático, apoyado por varios partidos de la derecha, con los que formó la Alianza por el Cambio.

Martinelli asegura que no es de derechas ni de izquierdas

Durante la campaña, que se financió él mismo, dijo que los líderes empresariales deben participar en política para "contrarrestar el avance de la izquierda populista" en Latinoamérica.

Educado en EE UU, amasó una fortuna como dueño de la mayor cadena de supermercados de Panamá. Ha prometido más gasto gubernamental en infraestructura para crear empleos.

En su campaña ha aparecido en una planta procesadora de plátanos o arrojando basura en un camión recolector, lo que le ha contribuido a obtener votos de la clase trabajadora, en el pasado base de apoyo del partido gobernante.