Mitos sobre el consumo de vitamina C y el resfriado: ¿qué hay de cierto en ellos?

Es un complemento perfecto a un desayuno equilibrado, ya que contiene vitamina C, muy beneficiosa para el organismo. Evidentemente comer la naranja sin hacer zumo también es buena idea.
Imagen de un zumo de naranja.
Pixabay/stevepb

La principal propiedad de la naranja es su alto contenido en vitamina C. Este es el motivo por el que tradicionalmente se ha vinculado con una dieta saludable. Y además, la ingesta de vitamina C es uno de los remedios naturales más tradicionales para combatir resfriados. Pero, ¿qué hay de cierto en ello?

Tal y como recoge Gizmodo en un artículo, fue Linus Pauling la figura clave en la historia de la vitamina C. A Pauling se diagnosticó en 1941 la enfermedad de Bright, una dolencia renal que le obligó a llevar una estricta dieta sin sal y baja en proteínas, que iba acompañada de suplementos vitamínicos.

El éxito del tratamiento llevó a Pauling, que era ingeniero químico, a interesarse por la medicina ortomolecular, es decir, incrementar la cantidad de vitaminas presentes en el organismo mediante el consumo de suplementos y así, mejorar la salud.

Este interés de Pauling llegó acompañado de una moda en los 70 que daba gran importancia a las vitaminas y el propio químico llegó a sostener que la vitamina C podía curar el cáncer. Aun hoy existe el Linus Pauling Institute, que sostiene que la ingesta regular de vitamina C aumenta la respuesta inmune.

En el año 2013, un equipo de médicos llevó a cabo el estudio más ambicioso sobre los efectos beneficiosos de la vitamina C en el organismo. Estudiaron 29 estudios anteriores, con 11.000 participantes. Su principal conclusión no podía ser más tajante: "Tomar vitamina C no reduce la posibilidad de contraer un resfriado, ni reduce la duración de este".

Pero existen hechos que dan pie al origen del mito. Por ejemplo, se sabe que la vitamina C reduce a la mitad la posibilidad de contraer resfriado en personas sometidas a una actividad física y a un desgaste extremos, como atletas de maratón, esquiadores de fondo o soldados en entornos subárticos.

Esto significa que en las personas con una vida normal la vitamina C no supondrá ninguna ventaja a la hora de contraer o no un resfriado, pero sí lo hará en personas con un déficit de vitamina C.

"Hasta ahora, la evidencia científica sugiere que la ingesta regular de vitamina C en al menos 200 miligramos diarios no reduce la incidencia del resfriado común en la población general, pero esa misma ingesta podría ser útil en personas sometidas a ejercicio físico extremo, condiciones de frío extremo, o niveles marginales de vitamina C como los ancianos o los fumadores crónicos", dice el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento