Oler la comida: el truco de los expertos para saciarnos y conseguir adelgazar

La criolipólisis es un métido indicado para acabar con la grasa localizada aplicando frío.
Adelgazar. 
Clínica Roso Rodrigues

A la hora de adelgazar es fundamental llevar a cabo una dieta sana y equilibra, así como hacer ejercicio de forma regular y dejar atrás la vida sedentaria. Sin embargo, controlar la comida, saciar el apetito y acabar con la ansiedad por cierto tipo de productos, a veces, puede ser muy complicado. 

Por ello, un nuevo estudio publicado en el Journal of Marketing Research, llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Sur de Florida, ha corroborado que el olor de los alimentos juega un papel muy importante a la hora de saciar el hambre, de comer menos y, por tanto, a la hora de adelgazar.

Del mismo modo, este estudio demuestra que las compras compulsivas de comida, otro de los grandes problemas que se dan a la hora de intentar hacer dieta, también pueden controlarse gracias al olfato. 

¿Cómo influye el olfato para controlar la ansiedad por la comida?

La investigación explica que los aromas relacionados con la comida influyen en la elección de alimentos tanto a la hora de hacer compras como a la hora de comer. De hecho, el mencionado estudio se ha centrado en un supermercado y en la cafetería de una escuela secundaria. 

Los resultados muestran que la exposición prolongada, es decir, de más de dos minutos, a un aroma ambiental relacionado con alimentos, por ejemplo, el olor de unas galletas, conduce a menores compras de alimentos poco saludables si se compara con la exposición a aromas no indulgentes de alimentos, como por ejemplo el olor de una fresa. 

De este modo, oler durante unos minutos un alimento, como unas galletas, unas patatas fritas o similar, puede ayudar a saciar el hambre y la ansiedad que provoca el deseo de ingerir algunos alimentos, dejando paso a una dieta mucho más saludable y calmando el apetito real con alimentos como una fruta o un plato de verdura.

Este estudio demuestra así la relación que existe entre los estímulos de la modalidad sensorial olfativa y la modalidad sensorial gustativa, ya que la primera de ellas pueden satisfacer el deseo de ingerir ciertos tipos de alimentos. 

Para ello, se indica en la investigación que el tiempo de exposición al olor concreto del alimento es fundamental. Así, se comprobó que el efecto saciante por la comida basura no se producía cuando las personas estuvieron expuestas a su olor solamente durante 30 segundos. Al contrario pasó con quienes estuvieron expuestos al olor de la comida durante más de dos minutos, que no mostraron después ningún apetito por ingerir dicha comida basura. 

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