Gas
Una instalación de gas doméstica.

Cada vez son más las viviendas que utilizan el gas para la calefacción y el agua caliente. Mantener la instalación en perfecto estado y libre de fugas es fácil si seguimos unas sencillas normas. De acuerdo con el nuevo reglamento de instalaciones térmicas de edificios todas las viviendas, estén o no ocupadas, deben pasar una revisión anual de su instalación de gas.

Una instalación de gas correctamente mantenida es prácticamente imposible que tenga problemas. Son extraordinariamente seguras porque las calderas -especialmente las estancas- están dotadas de múltiples sistemas de seguridad. Lo único que hace falta para evitar sustos es respetar unas normas básicas:

Ventilación

Las rejillas de ventilación deben estar en perfectas condiciones. Es necesario vigilar periódicamente que no hay nada que las obstruya. En caso de hacer obras de acristalamiento en la terraza o el tendedero de la cocina, habrá que instalar en los cristales nuevas rejillas de ventilación.

Estado de la llama

Debe ser azul y permanecer estable -es lo que demuestra que hay una buena combustión-. Si los fogones se apagan o pierden fuerza mientras cocinamos hay que revisar la instalación. Si el humo de la llama tizna las cacerolas conviene avisar al servicio técnico del fabricante del aparato, pues es señal de una combustión deficiente.

Tubos

El tubo de salida de los gases es fundamental para el buen funcionamiento de la instalación doméstica. Debe instalarlo un especialista, siguiendo la normativa que obliga a que tengan un mínimo de 20 cm de longitud vertical antes del codo de salida al exterior (en el caso de la caldera). En las instalaciones de butano o propano, hay que vigilar el buen estado del regulador y del tubo flexible, así como su caducidad -impresa en el propio tubo-.

Inspección técnica

La inspección periódica de una instalación consiste en la comprobación a través de sus partes visibles y accesibles de la estanqueidad de la caldera, el buen estado de la combustión, de los aparatos de gas y de la correcta ventilación. La empresa distribuidora de gas está obligada a realizar una inspección cada cinco años.

Sólo profesionales

La instalación de gas sólo puede ser manejada por expertos profesionales. Sólo una empresa instaladora autorizada puede hacer o modificar una instalación de gas, así que, ante cualquier anomalía en los aparatos o en la instalación doméstica hay que llamar al servicio técnico del fabricante del aparato o a una empresa instaladora autorizada.

Mantenimiento

El propietario es, finalmente, el único responsable de su instalación de gas, por lo que debe ocuparse de que se hacen las revisiones oportunas y que los tubos, las salidas de humos y las rejillas de ventilación están en perfecto estado. Para resolver cualquier duda sobre la instalación doméstica se pueden consultar los consejos de seguridad de www.gasnatural.es.

Ausencias

Si vamos a ausentarnos de casa durante unos días debemos cerrar la llave de paso del gas, algo que no es necesario hacer cada noche ni en ausencias cortas.

Si huele a gas

La primera medida es ventilar la casa, abriendo todas las puertas y ventanas, y cerrar inmediatamente todas las llaves de paso (ya sea gas natural o butano). Hasta que se solucione el problema o se sepa de dónde procede el olor a gas no se debe encender ningún aparato eléctrico ni, por supuesto, fumar ni encender cerillas o mecheros. Gas Natural dispone de un teléfono gratuito de emergencias (900 750 750) para resolver cualquier duda. La llave de paso del gas no se debe volver a abrir hasta que el problema haya quedado totalmente solucionado.