Barack Obama en la Cumbre de las Américas
Obama, en la clausura de la V Cumbre de las Américas. EFE

La V Cumbre de las Américas se clausuró este domingo en Trinidad y Tobago sin unanimidad en la declaración final, según declaró el primer ministro trinitense, Patrick Manning, que no detalló los países que rehusaron firmarla. Sin embargo, Manning destacó que "nunca antes se había alcanzado tal espíritu de cooperación", y aseguró que estaba "hablando por todos".

Reiteró que la política estadounidense hacia Cuba no cambiará de la noche a la mañana

El primer ministro destacó que el momento inicial de la cumbre cuando el presidente estadounidense, Barack Obama, habló de "una nueva dirección y un nueva visión de Estados Unidos" hacia el continente, y luego esta visión "se eflejó en una declaración equivalente de Hugo Chávez".

Hoy, los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Nicaragua, Daniel Ortega, se hicieron eco de estas declaraciones, con lo que "este nuevo espíritu de cooperación (en el continente) se hizo muy evidente". Manning aludía a los tres países que antes de la cumbre mostraron mayores reticencias hacia la reunión y anticiparon su voluntad de no firmar la declaración final.

El primer ministro trinitense subrayó que los debates y las preocupaciones de los asistentes se centraron, según él, en la ampliación de capital del Banco Interamericano de Desarrollo, la situación en Haití y la forma de combatir la crisis económica mundial.

"Un éxito" para Obama 

A juicio de la Casa Blanca, la cumbre clausurada este domingo ha representado "un éxito" para el presidente Barack Obama. Según opinó este domingo un alto funcionario estadounidense antes del comienzo de la reunión se había hablado mucho sobre un posible enfrentamiento entre Obama y los líderes latinoamericanos pero "no vimos nada de esto", tampoco sobre el asunto a priori más problemático: Cuba

El presidente de EEUU declaró que espera que el Gobierno de Cuba muestre signos claros hacia la democratización y la libertad de los presos políticos. Obama señaló en una rueda de prensa que la política de EEUU hacia Cuba no ha funcionado en 50 años porque el pueblo de Cuba hoy no es libre y que Estados Unidos ha mostrado ya las primeras señas de un cambio, por lo que La Habana necesita también indicar una nueva dirección para la democratización del país.

Reiteró que la política estadounidense hacia Cuba no cambiará de la noche a la mañana y que ahora es necesario que el Gobierno cubano muestre su disposición para "la democratización, libertad de los presos políticos y respeto a los derechos humanos".