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Gisela Marrero, de 30 años de edad, ha recibido la autorización de un juez de Nueva York para recoger semen de su pareja que falleció el jueves de un ataque cardíaco, y conservarlo para poder tener más adelante un segundo hijo suyo.

Esto es algo que queríamos ambos. Lo acordamos antes de su muerte y si lo puedo poner en práctica lo haré

 El fallo del juez llegó al día siguiente de la muerte de Johnny Quintana, de 31 años, pareja de Gisela, con la que ya tenía un hijo de dos años. Ambos tenían planes de casarse y aumentar la familia. Tras la muerte de su prometido, Gisela está decidida a continuar con los planes de embarazo. "Esto es algo que queríamos ambos. Lo acordamos antes de su muerte y si lo puedo poner en práctica lo haré", señaló.

 La rapidez con la que el juez iba a tomar la decisión era vital para la mujer, dado que el semen de su pareja fallecida se tenía que recoger cuanto antes para poder ser usado para su propósito. Según medios locales, Marrero disponía de 36 horas. Johnny murió a las cuatro de la tarde del jueves y el juez no la autorizó hasta el viernes por la tarde.

Hasta el martes no se sabrá si el procedimiento se hizo a tiempo
Inmediatamente después de recibir el permiso necesario, Gisela pidió a los médicos que se pusieran manos a la obra para extraer el semen de Quintana. Hasta el martes no se sabrá si el procedimiento se hizo a tiempo.

 

 Ha necesitado el consentimiento de los padres

Lo que Gisela no se podía imaginar era que, al no estar casada con Johnny, tenía que contar con la autorización de los padres de su pareja, además de la del juez, para poder recoger el semen y conservarlo, algo que complicó sus planes.