El PSM estalla por la inclusión de Lozano en la lista de Gabilondo 

Irene Lozano, nueva presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD)
Irene Lozano, nueva presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD)
CSD - Archivo
Irene Lozano, nueva presidenta del Consejo Superior de Deportes (CSD).
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La confección de la lista de Ángel Gabilondo está rompiendo todas las costuras en el Partido Socialista de Madrid, que, nombre a nombre, ve cómo se sitúa en los primeros puestos a personas que no son militantes y sin informar a la dirección regional. La gota que ha colmado el vaso de su paciencia cayó este jueves, cuando se conoció que Irene Lozano dejará el Consejo Superior de Deportes para ir en la candidatura de Madrid. Esta decisión ha provocado incluso la queja del secretario general del PSM, José Manuel Franco, señalan fuentes socialistas madrileñas, que critican que "Madrid está intervenido" a efectos electorales por el entorno del presidente del Gobierno.

Este es, de momento, el último episodio del malestar creciente en el PSM por la elaboración de la lista electoral, que con Lozano ha subido de gravedad porque ya no solo se trata de que la militancia o la Ejecutiva vea que no es tenida en cuenta, también Franco ha elevado queja a Sánchez

Un día después de conocerse que Lozano ocupará uno de los primeros puestos de la lista de Gabilondo -con escaño en la Asamblea de Madrid seguro-, circula entre los socialistas madrileños un mensaje en el que, con tono que mezcla enfado e ironía, denuncian que ninguno de los cuatro primeros candidatos es militante madrileño. Gabilondo no lo es, a pesar de que está muy vinculado a Madrid, como también lo está su número dos, Hana Jalloul, de quien los socialistas madrileños precisan que "proviene del PSOE de Aragón". Tampoco son Lozano y otra candidata que también se conoció este jueves, Pilar Llop, actual presidenta del Senado.

El PSM constata que "son buenos perfiles", pero se lamenta de en Madrid no se cumple el lema de Sánchez de que el PSOE "es el partido de los militantes". "Aquí no se votan candidatos ni se votan listas", denuncia el mensaje.

Descontento creciente

Sin embargo, este descontento no es nuevo. Empezó con la designación de Gabilondo como cabeza de cartel, a pesar de que el PSM no consideraba que tenga el suficiente gancho para volver a concurrir a unas elecciones. Sin embargo, entonces hubo un "cierre de filas" por la urgencia, ya que el adelanto electoral no permitía celebrar primarias ni mucha más discusión.

El siguiente episodio llegó a principios de semana, con la elección de la actual secretaria de Estado de Migraciones para acompañarle como número dos y previsible 'heredera' de la candidatura en las elecciones de 2023. Según cuentan en el PSM, se trató de una "apuesta personal" de Sánchez que sí se comentó con Franco pero en la que los socialistas madrileños no tuvieron nada que ver. A pesar del malestar, en el PSM se firmó un "pacto de caballeros" para no exteriorizar las críticas, ya que los socialistas creen que la carrera electoral está muy igualada con el PP y con la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, y no querían crear polémica sobre los nombres que acompañarán a Gabilondo en la lista electoral.

Sin embargo, el anuncio de que también Lozano irá en los primeros puestos supone para el PSM una prueba evidente de que Franco ha sido "ninguneado" por Sánchez y Redondo. Avisa de que, con este método para confeccionar las listas, "la responsabilidad de los resultados será única y exclusivamente de Ferraz y el secretario general, Pedro Sánchez". 

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