Piratas somalíes
Imagen de archivo del buque griego 'MV Irena EM', en Liverpoool, Inglaterra, secuestrado por piratas somalíes. EFE

Los piratas somalíes retienen, tras la captura en los últimos dos días de un carguero griego, otro libanés y dos pesqueros egipcios, 21 barcos de varias nacionalidades con más de 340 tripulantes, cifra récord en los tres últimos años, pese a la creciente presión internacional sobre ellos.

Los verdaderos piratas están en Nairobi, Dubai o en Londres

Los últimos cuatro barcos han sido abordados en el golfo de Adén; los dos pesqueros llevan 25 tripulantes, el carguero griego, 22 personas, y del libanés no se ha informado del número de tripulantes.

El Ministerio de Exteriores egipcio ha confirmado que las dos naves de su país habían sido asaltadas frente a las costas del norte de Somalia, aunque no precisó la fecha, y ha iniciado las gestiones para obtener su liberación.

El carguero griego fue abordado en el golfo de Adén, ha informado Andrew Mwangura, director del Programa de Asistencia Marítima (PAM), con sede en el puerto keniano de Mombasa.

El buque libanés, aunque porta pabellón de Togo, se llama MV Sea Horsey  tiene 5.000 toneladas de peso, ha precisado un portavoz del Mando Marítimo de la OTAN de Northwood, en Londres. 

Cifra récord

El 31 de marzo pasado, según la Agencia Marítima Internacional (IMB), con sede en Kuala Lumpur, los piratas tenían bajo su control nueve barcos y 153 tripulantes, mientras que este martes, dos semanas más tarde, ya se contaban 20 barcos en su poder , con cerca de 340 tripulantes, un centenar de ellos filipinos.

En 2008, algo más de 80 barcos fueron víctimas de los piratas somalíes en la zona del Cuerno de África, mientras en 2007 lo fueron 31 y, en este periodo, llegaron a tener, como máximo, 17 embarcaciones secuestradas al mismo tiempo.

En junio de 2008, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó una resolución que autorizaba a navíos de guerra extranjeros a perseguir las embarcaciones piratas, siempre que obtuvieran el consentimiento del gobierno somalí, y el pasado diciembre la Unión Europea comenzó la misión Atalanta, en la que participan armadas de nueve países.

Contra el uso de la fuerza

Sin embargo, estas medidas no han conseguido reducir las actividades de los piratas, que demuestran en cada asalto su poderío y su capacidad de ataque y aumentan, con cada rescate recibido, el presupuesto disponible para nuevos y más ambiciosos secuestros.

Varias organizaciones, entre ellas la misma PMA, han alertado de que el uso de la fuerza no haría sino aumentar el número de secuestros y radicalizar los métodos e los piratas, sin solucionar el problema.

"Los verdaderos piratas están en Nairobi, Dubai o en Londres", dijo el pasado diciembre Mwangura, en referencia a empresarios que hacen negocios con ellos y que les suministran equipos de navegación y comunicaciones y armas.