Rocío Jurado y Pedro Carrasco no confiaban en Antonio David: "Dejé a mi madre llorando de rodillas en el suelo"

Rocío Carrasco, en el documental 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'.
Rocío Carrasco, en el documental 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'.
TELECINCO

En el capítulo 1 del documental Rocío, contar la verdad para seguir viva, emitido por Telecinco este domingo por la noche, Rocío Carrasco relata los inicios de su relación con su ahora exmarido, Antonio David Flores, y recuerda la desconfianza que este despertó en sus padres, Pedro Carrasco y Rocío Jurado, desde el principio.

En concreto, Rocío Carrasco cuenta en el documental que su madre le suplicó que no se fuera de casa al cumplir los 18 años, a pesar de lo cual decidió seguir adelante con la relación

"El día que cumplo 18 años cometo la torpeza de dejar el curso y me cogí un avión y me fui a Barcelona, y cometí la fatalidad de dejar a mi madre llorando en el suelo: 'no te vayas, te vas arrepentir, va a ser su perdición'... La dejé hincada en el suelo de rodillas, llorando, y me fui", recuerda Rocío, que califica esta decisión como una de las peores de su vida.

"Es una de las cosas de las que más me arrepiento en la vida, de haberle hecho eso así de esa manera", afirma.

"Mi padre -continúa- me dijo: 'te va a arruinar la vida y vas a volver con una barriga porque es lo que quiere'". 

"No se equivocaron ninguno de los dos", concluye.

La hija de Rocío Jurado pasó así de tenerlo todo a no tener nada nada: "Me fui a una casa con dos guardias civiles, el dueño de la casa, él y yo. No tenía trabajo allí, ni nada", recuerda. 

Rocío Carrasco y Antonio David Flores se conocieron en 1995, cuando él aún ejercía como guardia civil en periodo de prácticas. El 31 de marzo de 1996, después de un año de convivencia y con la oposición de la familia de Rocío, la pareja contrajo matrimonio eclesiástico. Ese mismo año tienen a su primera hija, Rocío, y dos años después nace el segundo, David.

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