Cómo hacer unos dónuts caseros fáciles al estilo Arguiñano

Imagen de archivo de unos dónuts.
Imagen de archivo de unos dónuts.
PIXABAY

Para los más aficionados a la cocina, las recetas de Karlos Arguiñano son sinónimo de éxito asegurado gracias a los ingredientes naturales y frescos y a una elaboración sencilla, apta para todos. Esta semana, en su programa Cocina Abierta ha recibido la visita de su hijo Joseba Arguiñano, que ha sorprendido a los espectadores con una receta fácil de unos deliciosos dónuts caseros que nada tienen que envidiar a la bollería que se comercializa en las tiendas.

El secreto para que esta receta quede perfecta está en la jugosidad de la masa, de ahí que sea imprescindible que esta repose y leve adecuadamente.

Estos son los ingredientes utilizados para la elaboración de la receta de Arguiñano, con la que se consiguen unos 15 dónuts: 300 gramos de harina, 12 gramos de azúcar, 2 gramos de sal, 12 gramos de levadura de panadería, 1 gramo de canela en polvo, dos yemas de huevo, un huevo entero, 150 ml leche, 50 gramos de mantequilla, harina para amasar y aceite de girasol (para freír).

Asimismo, para lograr un glaseado de diez, estos son los ingredientes que se necesitan: 3 cucharadas soperas de agua, 5 cucharadas soperas de leche, 200 gramos de azúcar glas, 2 cucharadas de mantequilla y el zumo de medio limón.

Para su elaboración, tal y como explica Joseba Arguiñano, el primer paso es mezclar en un bol, por este orden, la harina, el azúcar, la sal, la levadura de panadería (el cocinero ha utilizado levadura fresca), la canela, las yemas de huevo, el huevo entero y la leche. 

"No he amasado, esto es un mezclado, se mezclan todos los ingredientes hasta que se vaya toda la harina, y luego hay un reposo de 25 minutos", ha indicado Arguiñano. Este proceso, denominado autolisis, es una de claves de esta masa, "que se hidrate para luego amasarla bien", ha añadido el cocinero. Para saber si la masa ha reposado correctamente, basta con tocarla: si ha hidratado bien, no se quedará pegada a los dedos.

El siguiente paso es el amasado y la incorporación de la mantequilla a punto de pomada. "Primero amasamos un poquito y luego le metemos la mantequilla y amasamos más", ha indicado Joseba Arguiñano.

El motivo por el que la mantequilla se añade en este paso y no antes tiene una explicación: "Es para que el gluten, la proteína, trabaje mejor. Si metemos grasa desde el principio, luego el gluten se resbala y no nos agarra tan bien", ha asegurado.

Una vez la mantequilla esté perfectamente integrada en la masa, se forma una bola que se coloca en un bol con papel de film pegado a la masa "para que no se haga costra". La masa debe fermentar y doblar así su volumen.

Después de que la masa haya fermentado, se espolvorea con harina y se pasa a la encimera para ser aplastada ligeramente con ayuda de un rodillo. Con un cortapastas redondo de 8 cm y otro más pequeño de 3 cm se da forma circular a los dónuts. También se le puede dar forma con la mano y hacer el agujero con el dedo.

El siguiente paso es colocarlos sobre un papel de horno y dejar que fermenten de nuevo hasta que doblen su volumen. Se aconseja cubrir con otro trozo de papel de horno o bien un trapo limpio de cocina, para evitar así que se forme una costra.

A continuación, se calienta una sartén con abundante aceite y se fríen los dónuts por ambos lados a fuego suave-medio hasta que queden dorados.

Una vez fritos y escurridos sobre papel absorbente, se pasan por la glasa y se dejan sobre una rejilla antes de servirlos.

Para la elaboración del glaseado, se pone en una cazuela al fuego el azúcar glas, el agua, la leche, la mantequilla y el zumo de medio limón. Una vez los ingredientes de la glasa estén cocinados y bien integrados, se deberá pasar a un bol y dejar que enfríe.

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