Charlene de Mónaco acude sola a Sudáfrica para llorar la muerte del rey de los zulúes

La princesa Charlène de Mónaco, en enero de 2020.
La princesa Charlène de Mónaco, en enero de 2020.
Bruno Bebert / Bestimage / Gtres

La princesa no olvida sus orígenes y ha actuado en consecuencia. El pasado 12 de marzo Charlène de Mónaco recibía la triste noticia de la muerte, tras llevar varias semanas ingresado en un hospital debido a una diabetes que sufría desde hacía tiempo, de Goodwill Zwelithini, rey de los zulúes de Sudáfrica.

La esposa de Alberto de Mónaco se desplazó hasta el país africano para asistir este jueves al funeral, que también ha servido de homenaje y tributo al mandatario, y al que también acudieron, con mascarilla por supuesto, otras grandes personalidades sudafricanas.

Para la ocasión, la princesa Charlène, que viajó sin su marido, optó por vestir una mantilla negra de encaje cubriéndole la cabeza por el luto del dirigente zulú los últimos 50 años (Zwelithini tenía 72), dado que el resto de su vestimenta también era de corte clásico y de tono oscuro.

Así lo dicta el protocolo y así también se pudo ver a otras mujeres que acudieron al acto y que, por los tiempos en los que vivimos, fue un color que también compartía la mascarilla de la royal. Además, llevó en el cuello un elegante y sencillo collar de perlas.

Además del funeral, los actos para dar el último adiós a Goodwill Zwelithini han contado con una procesión de varias decenas de hombres o amaButhos ataviados con el tradicional traje guerrero zulú, en un evento que se hace por la noche y en la que solo pueden participar los hombres, portando el cuerpo sin vida de nuevo a la tierra. El cadáver del rey de los zulúes descansará en el Palacio Real KwaKhethomthandayo.

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