Uno de los cinco ocupantes de un velero francés secuestrado el pasado fin de semana frente a las costas de Somalia ha muerto durante una operación del Ejército francés para liberarlo, informó este viernes el Elíseo.

Entre los ocupantes del velero se encontraba un niño de tres años

Las amenazas sobre los rehenes por parte de sus secuestradores obligaron a la intervención militar, según el palacio presidencial francés, que comunicó que el jueves se habían iniciado negociaciones para conseguir la liberación de los secuestrados. Entre los ocupantes del velero se encontraba un niño de tres años.

El barco, "Le Tanit", fue secuestrado el pasado sábado a unos 640 kilómetros de la costa somalí, frente a la ciudad de Ras Hafun, al noroeste del país.

También se ha sabido que en la tarde de este viernes un buque alemán ha sido también secuestrado por los piratas en el Cuerno de África, aunque no se conocen más datos. 

Piden 1,5 millones por el capitán Phillips

Además, los piratas que tienen secuestrado en un bote salvavidas frente a las costas de Somalia al capitán estadounidense Richard Phillips reclaman 1,5 millones de dólares por liberarle y amenazan con matarle si se produce una acción militar para rescatarle

La fragata Numancia evita un ataque pirata

Por otro lado, la fragata Numancia ha evitado un ataque pirata en su primera misión en aguas del Golfo de Adén en el marco de la 'operación Atalanta' de la UE contra la piratería, al interceptar una embarcación con seis sospechosos que seguía a corta distancia al carguero MSC Lucía, de bandera panameña.

La fragata Numancia recibió una llamada de socorro por el canal de emergencias procedente del carguero MSC Lucía

Los hechos ocurrieron en la tarde del jueves, cuando la fragata Numancia recibió una llamada de socorro por el canal radiomarítimo de emergencias procedente del MSC Lucía, que se encontraba a pocas millas.

Fue posible localizarla y seguirla, en parte gracias a los sistemas de visión por infrarrojos de la Numancia, según la misma fuente. Ante la presencia de la fragata, los piratas tiraron por la borda diversos objetos, entre ellos una escala, que habitualmente se utiliza para abordar embarcaciones.

Una vez que se consiguió detener la embarcación, se envió a un equipo de visita y registro, compuesto por once militares, especialmente armados y adiestrados para estas funciones. A bordo de la embarcación interceptada se encontraron numerosos bidones de combustible, aunque no se localizó material para cometer actos de piratería, ya que posiblemente fue también arrojado al agua. de distancia.