Cerca de 55.400 dependientes mueren en lista de espera durante el año de la pandemia, casi un 80% más que en 2019

Personas mayores, dependencia
Imagen de archivo de una persona mayor.
JUNTA DE ANDALUCÍA 

"Ha sido un año de retroceso en el sistema de Dependencia, un año marcado por la pandemia, terrorífico, de muchísimo dolor, sufrimiento y muerte". Así de contundente se ha mostrado este lunes José Manuel Ramírez. El presidente de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha pronunciado estas palabras durante la presentación del XXI Dictamen del Observatorio de la Dependencia, elaborado por esta organización. Un dictamen que arroja cifras "muy duras". 

El informe refleja que en 2020 murieron 55.375 personas mientras se encontraban en las listas de espera de la dependencia -21.005 pendientes de resolución y 34.370 sin haber podido ejercer los derechos derivados de su condición-, lo que supone 152 muertes al día. Esto refleja un incremento del 78,6% frente a los 31.000 fallecidos en las mismas condiciones que se registraron en 2019. 

A costa de este fuerte aumento en la pérdida de vidas, esas listas se han visto reducidas en un 14%, pasando de 269.854 a 232.243. "Este descenso se debe más a la reducción del número de personas con derecho, seguramente por los efectos de la Covid en las personas dependientes, que por el aumento en el número de personas atendidas", remarca el estudio.

El documento apunta otro dato "terrorífico" y es el hecho de que el 79,4% de las personas que salieron de las listas de espera desde el inicio de la pandemia en marzo hasta diciembre "lo hicieron por fallecimiento, para vergüenza de los gobernantes", ha aseverado Ramírez. En esos diez meses, 45.338 personas murieron sin ser atendidas.

Cuando se cumple el primer año desde que se declaró el estado de alarma, la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales ha constatado un "retroceso" en el sector de la Dependencia. En plazas de centros de día y residencias, según avisan, se ha retrocedido a datos de septiembre de 2017, y advierten de que parece que se tiende a "servicios low cost". "El impacto de la Covid-19, el complejo procedimiento y que el Ministerio de Derechos Sociales no incrementó el presupuesto ni en un solo euro nuevo en el año 2020, ha hecho retroceder al sistema en los indicadores relevantes", subrayan los autores.

En esa línea estos profesionales denuncian que las prestaciones y servicios "son cada vez de menor intensidad e insuficientes". Las ayudas económicas por cuidados familiares tienen un importe medio mensual de 306 euros y las vinculadas para abonar una plaza de atención residencial oscilan en torno a los 447.

En cuanto a los empleos en el sector el año pasado tampoco fue positivo. La ratio de trabajos directos por millón de euros de gasto público se sitúa en 35, y la tasa de retorno asciende al 40%. Por primera vez en toda la serie histórica el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia ha disminuido el empleo generado y se han perdido 7.000 puestos de trabajo, según el estudio.

A 31 de diciembre había en España 1.356.473 ciudadanos en situación de dependencia reconocida -30.000 menos que un año antes- y otros 141.556 pendientes de valoración. Esto significa que el 3,6% de la población española necesita apoyos de mayor o menor intensidad para desarrollar las actividades básicas de la vida diaria. Por otro lado, de todas las personas con dependencia reconocida, el 64% son mujeres y el 36%, hombres.

El año se cerró con 173.426 fallecidos con resolución de prestación de dependencia. De ellos el 41,98% eran beneficiarios con atención residencial, es decir, que se registraron 72.804 decesos de personas atendidas en residencias. Entre ellas, el exceso de mortalidad por impacto de la Covid se estima en 26.340, el 36,2%. Los centros de mayores se vieron cruelmente golpeados por la pandemia, una situación que afortunadamente la vacunación está ayudando a superar

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