Caso Madeleine
Gerry McCann, el padre de Madeleine, durante una entrevista en Portugal. FOTO. JOAO RELVAS / EFE Joao Relvas

Gerry McCann, el padre de la niña británica Madeleine McCann, desaparecida en Portugal en mayo de 2007, volvió por segunda vez a este país, que abandonó en septiembre de aquel año, con la intención de continuar con la búsqueda de su hija.

La búsqueda se extendió a varios países, con una gran cobertura mediática

Según divulgaron este sábado por medios lusos, la visita del padre de Madeleine, que está en la región meridional del Algarve, donde se perdió la pista a la pequeña, tiene también como objetivo colaborar en la realización de un documental para el canal británico de televisión Channel Four. En él intervendrán algunas personas que cenaron con el matrimonio McCann la noche de la desaparición de la menor, en un apartamento próximo a la playa de la Luz, situado en la localidad de Lagos.

En septiembre de 2007, Gerry McCann abandonó precipitadamente Portugal con su esposa, Kate, cuando las autoridades les declararon "sospechosos " en la desaparición de la niña, condición de la que fueron exonerados cuando el caso se archivó por falta de pruebas, en agosto pasado.

Dos años de su desaparición

Esta es la segunda vez que McCann regresa a Portugal, tras la visita del pasado enero que realizó con el objetivo de cooperar con las autoridades portuguesas en la búsqueda de la pequeña Madeleine. El próximo 3 de mayo se cumplen dos años de su desaparición y el matrimonio británico ha decidido relanzar su búsqueda a través de pegadas de carteles y fotografías en Lagos y en la playa de la Luz.

El sumario de la infructuosa investigación del caso Madeleine fue divulgado el 5 de agosto pasado y su contenido confirmó que no hay ninguna prueba concluyente sobre las circunstancias de la desaparición de la niña, a la que se considera "probablemente" muerta. Madeleine tenía 3 años cuando desapareció mientras estaba de vacaciones con sus padres en la región turística del Algarve.

Su búsqueda se extendió a varios países, con una gran cobertura mediática, y generó una campaña de donaciones y recompensas que superó los cuatro millones de euros. Los 17 volúmenes del sumario del caso, con 4.000 páginas, recogieron las sospechas de los investigadores de que los padres de Madeleine estuvieron involucrados en la posible muerte de la pequeña.

Pero el Ministerio Público portugués subrayó en su informe final que no se pudo confirmar ninguno de los indicios apuntados por los detectives, tanto del hipotético fallecimiento accidental de Madeleine como de la ocultación de su cadáver.