Barrendero y traficante: 600 euros al día vendiendo cocaína y líder de una banda con una abuela que hacía las papelinas

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Un barrendero trabajando en la calle.
EUROPA PRESS

Las formas de disimular para tratar de pasar desapercibido y vender droga son ilimitadas. Así lo ha demostrado un barrendero de Torrevieja (Alicante), que ha sido detenido por, presuntamente, aprovechar su empleo para enmascarar la venta de cocaína por las calles de la ciudad durante su horario laboral, lo que reportaba beneficios de hasta 600 euros diarios.

Según un comunicado de la Guardia Civil de Alicante, este individuo era el líder de un grupo formado por cinco hombres y cinco mujeres españoles de entre 25 y 80 años, todos los cuales han sido detenidos aunque sólo han sido enviados a prisión provisional, mientras que el resto ha quedado en libertad con cargos.

En la red desmantelada también estaba la madre de uno de los traficantes, de 80 años, que recibía 100 euros mensuales a cambio de confeccionar envoltorios para las dosis de cocaína.

Durante su jornada laboral como barrendero de la empresa concesionaria de la limpieza, el cabecilla distribuía y vendía las dosis de cocaína directamente a los consumidores, asegurándose de esta manera no levantar sospechas de su actividad delictiva.

Debido al alto volumen de trabajo por el tráfico de cocaína, buscó a varias personas para ayudarle al reparto de la droga, y como si de una empresa real se tratara, éstos debían cumplir un estricto horario que comenzaba a las 8 horas y acababa a las 23, de lunes a sábado a cambio de 600 euros mensuales.

En el caso de que no rindieran las debidas cuentas al jefe, éste no dudaba en emplear la violencia contra ellos propinándoles brutales palizas. Durante los domingos, era el propio cabecilla el que personalmente se encargaba de la venta y posterior reparto de las sustancias en los domicilios y lugares de trabajo de los consumidores, valiéndose para ello de un vehículo de alta gama.

Durante la investigación se averiguó que uno de los implicados, el repartidor, comenzó también a traficar con marihuana y hachís por su cuenta, con una cartera de clientes propia y actuando al margen de la organización mientras que su madre, octogenaria que también formaba parte de la trama, confeccionaba los envoltorios que contenían la cocaína.

La vivienda del cabecilla estaba equipada con numerosas medidas de seguridad, como por ejemplo inhibidores de frecuencia, y allí se intervinieron 211 gramos de cocaína en roca, material para el tráfico de las dosis, una báscula de precisión, cogollos de marihuana, sustancias dopantes, varias dosis de viagra, un inhibidor de frecuencia, un bate de béisbol, nueve cartuchos de nueve milímetros parabellum, una ballesta de caza, una carabina de aire comprimido, dos vehículos, una motocicleta y más de 3.000 euros.

En otro de los tres registros, en la vivienda de uno de los repartidores, se aprehendieron 66 gramos de cocaína preparados en dosis de medio y un gramo, 900 euros, dos coches y una motocicleta utilizada en el reparto.

La vivienda de la ex pareja del líder de la organización también fue inspeccionada por los agentes y en su interior encontraron pequeñas dosis de hachís y utensilios para el corte de la droga, una báscula de precisión y varios teléfonos. En estas actuaciones participaron agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Alicante (USECIC) y el Servicio Cinológico de la Comandancia de Alicante.

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