El feminismo se reivindica en las calles sin marchas masivas, en balcones... y solo se registran incidentes en Madrid y Barcelona

Una familia aplaude desde su balcón por el 8-M.
Una familia aplaude desde su balcón por el 8-M.
EP
Marchando en fila de a uno en Bilbao, Vigo o Granada, con concentraciones en las plazas y escrupulosa distancia. 
VÍDEO: ATLAS / FOTO: HUGO FERNÁNDEZ

No hubo manifestaciones masivas como otros años por culpa de la pandemia, pero el Día Internacional de la Mujer se celebró este lunes en toda España con múltiples movilizaciones feministas repartidas por las principales ciudades, incluida Madrid a pesar la prohibición expresa que pesaba en la capital, corroborada este lunes mismo por el Tribunal Constitucional.

Los colectivos feministas acataron lo dictaminado por la justicia con indignación, especialmente tras ver imágenes como las del fin de semana, en las que centenares de aficionados del Atlético se reunían en los alrededores del estadio Wanda Metropolitano durante el partido contra el Real Madrid sin medidas de prevención. Esa indignación aumentó después de que varios murales feministas amaneciesen ayer vandalizados por parte de la extrema derecha.

En este contexto, mientras en otros puntos de España se realizaron marchas, en Madrid las mujeres estaban llamadas a llenar ventanas y balcones con símbolos y consignas. Globos, toallas, cartulinas en forma de corazón, pancartas, en definitiva cualquier elemento morado sirvió para lanzar un clamor mudo en favor de los derechos de las mujeres. "Nuestra lucha no se confina" o "El futuro es feminista" fueron algunos de los lemas que colgaron de las fachadas.

Abajo, en la calle, los escaparates y ventanales de algunos comercios y locales se tiñeron igualmente de púrpura y varios viandantes se sumaron también a este día vistiendo algún distintivo púrpura: camisetas, bufandas o mascarillas.

El Sindicato de Estudiantes, sin embargo, desafió las prohibiciones y decenas de jóvenes protestaron al mediodía en la Puerta del Sol al grito de "8 de marzo sin mordazas; este Gobierno no es feminista". La concentración terminó con una mujer herida y con la intervención de la Policía Nacional tras un pequeño enfrentamiento entre algunas manifestantes y un reducido grupo de personas que las increparon. Por la tarde también hubo pequeñas concentraciones de mujeres en Callao o la calle de Alcalá y a las 20.00 h, aplausos y pitidos desde balcones y portales.

Dos mujeres aplauden en su balcón con motivo del Día Internacional de la Mujer, en Valencia,
Dos mujeres aplauden en su balcón con motivo del Día Internacional de la Mujer, en Valencia,
EP

En Cataluña, sindicatos de estudiantes organizaron por la mañana movilizaciones en Barcelona y otras ciudades para exigir una "educación feminista" y protestar contra la violencia machista. En la Ciudad Condal participaron unas 600 personas en una marcha bajo la lluvia que terminó frente al Parlament. 

Asimismo, en la Universitat Autònoma (UAB) hubo piquetes que bloquearon los accesos bajo un llamamiento a vaciar las aulas, siguiendo la llamada a la huelga general que habían realizado algunos sindicatos. La movilización más multitudinaria, sin embargo, tuvo lugar por la tarde en el Paseo de Gracia, donde se concentraron unas 4.500 personas, según la Guardia Urbana, en una protesta estática a pesar de que el aforo, previa inscripción, estaba limitado a 3.600. 

A la convocatoria no faltaron políticos como el presidente del Parlament, Roger Torrent, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, o los consellers Bernat Soler y Ester Capella. En ese acto se produjo un incidente cuando un hombre roció con gas pimienta a cinco mujeres. El agresor fue retenido por la Guardia Urbana y será denunciado.

Además de en Cataluña, también había llamadas a la huelga por parte algunos sindicatos en otras comunidades autónomas, como Galicia o Baleares, pero todas tuvieron escasa incidencia. El ejecutivo gallego, por ejemplo, situó el seguimiento de la huelga en torno al 5%.

En Sevilla, colectivos feministas rodearon el Parlamento andaluz "de forma simbólica" para expresar sus reivindicaciones. Las participantes, en torno a 200, leyeron un manifiesto y desplegaron una gran pancarta de color morado con el lema Si las mujeres bajamos los brazos, se cae el cielo. También recordaron a los colectivos feministas de Madrid, "que no les han dejado manifestarse".

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