Sánchez retoma sus cara a cara con Iglesias tras semanas de desencuentros en torno a dos leyes y Hasel

  • La reunión se produce tras semanas de desencuentros, aunque no se espera una solución inmediata a los mismos.
  • Ley trans, la ley de vivienda y disturbios por la entrada en prisión de Hasel, los puntos fuertes de conflicto
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en una imagen de archivo.
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en una imagen de archivo.
Europa Press

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, tienen previsto mantener un encuentro esta semana después de varias sin reunirse en privado. Los socios quitan peso a este encuentro y rechazan que sea algo más que una reunión rutinaria de trabajo. Pero lo cierto es que llega después de semanas de tensión en la coalición a raíz de las diferencias entre PSOE y Unidas Podemos en asuntos como la ley trans, la ley de vivienda o los disturbios tras las manifestaciones por la libertad de expresión.

Sánchez lleva unas semanas sin convocar los habituales maitines de los lunes, las reuniones de coordinación entre las dos almas del Gobierno, y también llevan un tiempo sin celebrarse los encuentros semanales que celebraba el presidente con Iglesias en privado. Por ello, la reunión de esta semana –el Gobierno no aclara qué día tendrá lugar– genera más expectación, habida cuenta de los desencuentros de las últimas semanas.

No se espera, sin embargo, que de la cumbre entre Sánchez e Iglesias salga una solución inmediata a choques como el relativo a la ley de vivienda, que aún sigue negociándose en niveles inferiores del Ejecutivo. Unidas Podemos considera irrenunciable que el PSOE se avenga a introducir en la norma un mecanismo para dar a ayuntamientos y comunidades la capacidad de limitar el precio de los alquileres. Pero, por ahora, los morados se limitan a mantener la presión sobre los socialistas asegurando que sería "inconcebible" que el PSOE incumpliera este acuerdo.

Tampoco está previsto que la reunión sirva para desbloquear de manera inmediata la ley trans, que se ha convertido en uno de los problemas de más calado que ha tenido que afrontar el Gobierno de coalición. Unidas Podemos quería que su proyecto llegara al Consejo de Ministros en febrero, pero las maniobras para evitarlo de la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, han bloqueado un texto que genera un hondo debate ideológico dentro del Ejecutivo.

No hay riesgo de ruptura

En cualquier caso, aunque Unidas Podemos exige al PSOE que "cumpla" el acuerdo de los alquileres y los socialistas piden a los morados tratar las diferencias con "máxima discreción", ambos socios niegan que exista riesgo de ruptura de la coalición. 

Y lo cierto es que, en los últimos días, los engranajes de la alianza han funcionado perfectamente acompasados en la negociación con el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Pese a las presiones de los populares para que el PSOE sacrificase a Unidas Podemos y aceptara excluirlo del CGPJ a cambio de acordar la renovación del órgano, los socialistas se han mantenido firmes y han rechazado el veto a las propuestas de los magistrados Victoria Rosell y José Ricardo de Prada.

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