PERFIL | Adiós a Quique San Francisco, el vividor que actuaba

El actor Quique San Francisco.
El actor Quique San Francisco.
GTRES
El actor Quique San Francisco.
Europa Press

"Me tachan de drogadicto, juerguista y mujeriego. Y todo es verdad". Si una cosa tenía Quique San Francisco es que no se callaba nada. El actor, partidario de "vivir lo mejor que se pueda" por si acaso, falleció este lunes a los 65 años después de dos meses ingresado en el Clínico de Madrid por una neumonía necrotizante que se complicó. Ironías de la vida, uno de sus últimos papeles, en el anuncio de Campofrío, fue el de la mismísima Parca con la guadaña.

Su carrera no arrancó en firme hasta 1975, aunque debutó en el cine con solo seis años en Diferente (1961). Se había criado en Barcelona con su madre, Enriqueta Cobo; a su padre, Vicente Haro, no lo conoció hasta los 17. También se acercó al teatro con El sueño de una noche de verano (1963) y a la televisión con Santi, botones de hotel (1965); participó, además, en la serie de TVE Crónicas de un pueblo (1972).

Después llegó el paréntesis de la mili: fue legionario francotirador en Canarias justo al morir el dictador Franco, al que recordaba de cuando en cuando en algunas entrevistas, lo que le generaba criticas de todo tipo. De ahí fue al Actor’s Studio y a las inolvidables películas de quinquis de Eloy de la IglesiaColegas (1982), Navajeros (1980), El pico (1983)–, gracias a las que se convirtió en un rostro muy popular, con permiso de ficciones como El pícaro y Cuentos y leyendas.

Se metió tanto en el papel que la heroína se presentó en su vida y arruinó, entre otras cosas, una de sus relaciones más conocidas, la que mantuvo durante cuatro años con Rosario, hija de Lola Flores. "Me tenía un cariño de la hostia, porque creo que se dio cuenta de que yo cuidaba de su hija a pesar de todo", aseguró una vez.

un rostro popular

  • San Francisco fue colaborador de varios programas de televisión, como 'Un, dos, tres, a leer esta vez', 'La noche con Fuentes y Cía' o 'El Hormiguero'. Pablo Motos, que ya había trabajado con él, lo fichó en 2010. Una de sus últimas apariciones en la pequeña pantalla fue en el anuncio de la marca Campofrío.

San Francisco recibió dos nominaciones a los Premios Goya, por El baile del pato (1989) y por Orquesta Club Virginia (1992). Muchos lo recordarán también por su personaje de Cascales en Amanece que no es poco, del desaparecido José Luis Cuerda. En la pequeña pantalla pasó también por Curro Jiménez (1978), Proceso a Mariana Pineda (1984), La bola de cristal (85-88), Los ladrones van a la oficina (93- 97) y Cuéntame (2001). Y, por supuesto, no hay que olvidarse de sus monólogos en El club de la comedia, algunos escritos por Pablo Motos.

Pasó por la cárcel varias veces y las drogas marcaron su cuerpo y su vida, pero lo que de verdad provocó un antes y un después fue el grave accidente de moto que sufrió en 2002. Pasó año y medio en una silla de ruedas y se sometió a ocho operaciones. Aun así, no dejó de trabajar: antes de ingresar en el hospital estaba representando por España el espectáculo La penúltima.

Tampoco dejó de aparecer en televisión y dar entrevistas. Algunas con polémicas declaraciones, como las que lo ligaban políticamente a Vox. En la actualidad, vivía en un hotel a las afueras de Madrid, ya que había tenido que abandonar su casa –"antes de que me la quitaran"– por problemas de índole económica, aunque él hablaba de algo transitorio. "Sale más barato un piso que un hotel, y yo no soy Kiko Matamoros, necesito ahorrar para cerveza", explicó.

Muchas caras conocidas han lamentado la muerte del Mel Brooks español, entre ellos el director Álex de la Iglesia, los Hombres G, el compositor Roque Baños o el periodista Jordi Évole. "Gracias por todos estos años de vida juntos o revueltos", dijo el actor Imanol Arias. "Nos hizo reír mucho", escribió el ministro de Cultura José Manuel Rodríguez Uribes. Así fue.

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