Preservativos
Cada persona enviará un condón a la Prefectura de la Casa Pontificia. ARCHIVO
El Vaticano recibirá miles de condones en su correo, gracias a una iniciativa de Facebook , en protesta por las recientes declaraciones del
Papa Benedicto XVI contra el uso de preservativos para combatir el sida en África. Los organizadores del grupo italiano de la red social asegura que 60.000 personas enviarán condones al Vaticano este viernes.

Que sea una provocación pacífica... entre la gente joven, que son probablemente los más afectados

Sin embargo, los envíos pueden llegar a millones después de que otros grupos de todo el mundo similares a Facebook se hayan animado también a participar. Cada persona enviará hoy un condón a la Prefectura de la Casa Pontificia, en el 00120 de Ciudad del Vaticano, y los organizadores esperan que éstos lleguen el 1 de abril.

El grupo italiano dice que pretenden  que este gesto sea una "provocación pacífica... entre la gente joven, que son probablemente los más afectados por el problema de las enfermedades de transmisión sexual". La campaña de Facebook comenzó en Italia pero se ha extendido por toda Europa, con miles de personas uniéndose desde Francia, Reino unido, Alemania, Austria y Bulgaria, afirman los organizadores.

Polémicas declaraciones

El Pontífice atrajo la atención mundial el pasado martes cuando dijo que los condones no sólo no ayudaban, sino que "incrementaban el problema"  de la transmisión del sida cuando habló con los periodistas en su visita a África. Sus declaraciones fueron muy contestadas por las organizaciones humanitarias y grupos de lucha contra el sida, así como en la Comisión Europea y por varios gobiernos europeos como Alemania, Francia, España, Bélgica y Luxemburgo.

Los obispos italianos acusaron el lunes a los medios, a algunos políticos europeos y a las organizaciones internacionales de haberse "burlado" del Papa con sus "ofensivos" y "vulgares" ataques. En apoyo al Papa,  el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), el Cardenal Angelo Bagnasco, dijo que el aluvión de críticas contra el Papa iba "más allá de lo razonable".