Crean 'super soldados' de glóbulos blancos contra el cáncer

  • Esto podría expandir el ejército de células que matan el cáncer, creando efectivamente un 'ejército de súper soldados'
Los tumores se expanden gracias a la fuente vital que proporcionan los leucocitos o glóbulos blancos de la médula ósea.
Los tumores se expanden gracias a la fuente vital que proporcionan los leucocitos o glóbulos blancos de la médula ósea.
ENCICLOPEDIA ENCARTA

La creación de 'super soldados' de glóbulos blancos específicos para impulsar una respuesta antitumoral se ha demostrado en una serie de experimentos realizados por investigadores de la Fundación Princesa Margarita, de Canadá, según publican en la revista 'Molecular Cell'.

La investigación, dirigida por la candidata a doctorado Helen Loo Yau, la becaria postdoctoral doctora Emma Bell y el científico senior doctor Daniel D. De Carvalho, describe una terapia epigenética modificadora del ADN que puede transformar las células T asesinas inmunes en "súper soldados" al aumentar su capacidad para matar células cancerosas.

Sus hallazgos podrían potencialmente mejorar la inmunoterapia, un nuevo paradigma en el tratamiento del cáncer que actualmente es efectivo para una minoría de pacientes con cáncer. Algunos pacientes responden bien a la inmunoterapia, y sus tumores se reducen drásticamente de tamaño, pero otros responden solo parcialmente o no responden en absoluto. Los médicos y científicos de todo el mundo están trabajando para comprender por qué la inmunoterapia solo ayuda a algunos pacientes.

"Nuestro objetivo para el futuro es utilizar esta estrategia combinada con otras inmunoterapias para mejorar la inmunidad antitumoral", avanza el doctor De Carvalho, profesor asociado del Departamento de Biofísica Médica de la Universidad de Toronto.

"Imaginamos un ensayo clínico futuro en el que recolectamos células T del paciente para su tratamiento con terapia epigenética en el laboratorio. Esto podría expandir el ejército de células que matan el cáncer creando efectivamente un 'ejército de súper soldados' infundido al paciente, para mejorar potencialmente su respuesta inmune incorporada al tumor, explica.

El laboratorio del doctor De Carvalho observó por primera vez un aumento en la infiltración de células T en tumores de ratón tratados con terapia epigenética. Cuando eliminaron las células T, la terapia dejó de funcionar, lo que sugiere que las células T contribuían al éxito del tratamiento.

Intrigados por este hallazgo, los investigadores se propusieron aplicar esta terapia de modificación del ADN epigenético directamente a las células T en el laboratorio. Aislaron células T de donantes humanos sanos, así como de pacientes con melanoma, cáncer de mama, ovario y colorrectal. Sus resultados demostraron que la terapia epigenética mejoró la capacidad de matar el cáncer de las células T.

La epigenética funciona mediante la adición o eliminación de "etiquetas" químicas al ADN. Al igual que las notas adhesivas de quita y pon, estas etiquetas ayudan a especificar qué genes se pueden activar o desactivar. Simplemente, puede cambiar la función de una célula usando medicamentos que cambian estas etiquetas epigenéticas.

En esencia, los investigadores encontraron que un fármaco de quimioterapia disponible eliminaba etiquetas epigenéticas específicas que mantenían alejados los genes en un subconjunto de genes clave en las células T. La eliminación de estas etiquetas volvió a activar estos genes y actuó para "turboalimentar" las células T para que se convirtieran en máquinas de matar más efectivas.

Los investigadores descubrieron dos genes específicos que fueron activados por la terapia epigenética y que eran responsables de que las células T mejoraran su capacidad para matar las células cancerosas.

Los análisis de citometría de masas unicelulares de alta dimensión, una tecnología de próxima generación que perfila las células individuales y la respuesta a los fármacos, revelaron un aumento en la cantidad de proteínas granzimas y perforinas, que las células T utilizan para llevar a cabo su función de destrucción. Cuando se desatan, como un equipo de antidisturbios letal, las perforinas pueden perforar agujeros en la membrana de una célula para permitir que las granzimas entren en una célula infectada o cancerosa para terminar el trabajo de matarla.

"Las células T se convirtieron en una especie de 'súper soldados', con moléculas altamente activadas, con armas más grandes y mejores, para destruir las células cancerosas", explica el doctor De Carvalho, y agrega que el artículo describe en detalle el mecanismo molecular de cómo se desarrolla el proceso.

Una novedad clave del estudio es el uso de la terapia epigenética para influir en el comportamiento de los genes en la célula T. La mayor parte de la investigación sobre terapias epigenéticas se centra en su efecto sobre las células cancerosas. Sin embargo, esta investigación analiza cómo responden nuestras células inmunitarias, lo que da una idea de cómo podemos impulsar la actividad antitumoral de nuestro sistema inmunológico.

El campo emergente de la terapia epigenética busca influir en la actividad genética sin modificar realmente la secuencia del ADN, lo que la convierte en una emocionante vía terapéutica para la investigación del cáncer.

"La manipulación genética de células inmunes para el tratamiento no es trivial experimentalmente. Es aún más complicado y costoso en la implementación clínica --reconoce el doctor De Carvalho--. Nuestro trabajo prepara el terreno para las investigaciones clínicas que combinan la epigenética con otras estrategias de inmunoterapia".

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