"Me quedé embarazada otra vez cuando ya estaba de tres semanas": un caso que solo se ha dado 14 veces en la historia

  • Se conoce como superfetación la fecundación exitosa de un óvulo liberado durante la evolución del embarazo.
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Mujer embarazada
EUROPA PRESS - Archivo

La superfetación es un fenómeno que consiste en la fecundación exitosa de un óvulo liberado durante la evolución del embarazo. En otras palabras: que se produzca un nuevo embarazo durante el desarrollo de otro. Es común en algunos animales como los roedores o en algunos animales de granja, pero en humanos es rarísimo: sólo se conocen 14 casos en la historia. Y uno de ellos acaba de ocurrir.

Tal y como recoge el Mirror, la británica Rebecca Robertson se enteró de que iba a tener gemelos, pero se sorprendió cuando le dijeron que uno era más pequeño que el otro. Exactamente tres semanas más pequeño. Solo ha habido otros 13 casos documentados de superfetación en el mundo antes de que nacieran los pequeños Noah y Rosalie en septiembre del año pasado.

La madre dijo que ella y su pareja, Rhys Weaver, descubrieron que iban a tener un bebé en febrero del año pasado. "Me hicieron una ecografía a las siete semanas. Vimos a nuestro pequeño bebé, simplemente. Nos dijeron que estábamos esperando un bebé".

A las 12 semanas se sometió a otra ecografía, donde le dijeron que iba a tener gemelos. "Era muy obvio que un gemelo era mucho más grande que el otro. Había una diferencia de tamaño de tres semanas entre ambos. No podían entender qué estaba pasando y por qué la diferencia de tamaño era tan grande", explicó la madre.

"Después de varias exploraciones, el especialista en gemelos del Hospital Bath Royal United llegó a la conclusión de que había vuelto a ovular. Así que, básicamente, me quedé embarazada mientras estaba embarazada", resume Rebecca Robertson.

"Nos dijeron que era muy, muy raro, pero descubrimos que solo había un puñado de otras historias, solo hay 13 casos documentados en el mundo", dijo. Rebecca, que ya tiene una hija de 14 años, Summer, de una relación anterior, dijo que el embarazo se convirtió en algo preocupante ya que algunos médicos estaban convencidos de que su diagnóstico de superfetación era poco probable.

Les preocupaba que el bebé más pequeño tuviera algo mal o no se estuviera desarrollando correctamente, tal vez había contraído un virus o tenía un problema cromosómico. Según Rebecca, "era como si estuvieran tratando de demostrar que algo andaba mal, estaban convencidos de que no era una superfetación".

"Nuestro mundo se derrumbó, no pude disfrutar de mi embarazo en absoluto, todas las cosas que se supone que debes disfrutar se fueron. Fue muy, muy atemorizante. Fue un largo período de sorpresas y constantes bajas. Cuando un médico nos dijo que no creía que fuera una superfetación, nos dejó sin aliento. Fue desgarrador", dijo.

Rebecca agregó: "Cuando nos dijeron que era superfetación tenía sentido. Podías ver a Rosalie, o a la gemela dos, como era entonces, podías ver que era más pequeña. El bebé más pequeño siempre se mantuvo tres semanas más pequeño que el más grande, fue consistente", explica.

En septiembre, los médicos notaron que había un problema con el cordón umbilical del gemelo dos, por lo que Rebecca fue sometida a una cesárea a las 33 semanas. Los gemelos nacieron el 17 de septiembre. Noah nació con un peso de 2,97 kilos y Rosalie pesó 1,10 kg.

Noah pasó tres semanas y tres días en cuidados intensivos neonatales, y Rosalie pasó 95 días allí antes de que finalmente se les permitió irse a casa los días antes de Navidad. Ahora están perfectamente de salud, aunque la diferencia de tamaño entre ambos sigue siendo patente.

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