Tacones de al menos siete centímetros y labios pintados de rojo. Eran los requisitos para participar en la I Carrera femenina de tacones que se ha desarrollado este martes en la madrileña calle de Fuencarral. En ella han tomado parte medio centenar de mujeres, que han corrido 50 metros para conseguir un cheque regalo de 1.000 euros para gastar en ropa.

La ganadora, una inglesa de 22 años, recibió un cheque regalo de 1.000 euros; las dos segundas se repartieron 300
A las dificultades propias de correr con semejantes tacones ha habido que añadir los empujones y otras tretas que se dedicaban las rivales, además del obstáculo que suponían las tres bolsas de una tienda de ropa que debían llevar hasta el final del recorrido. Y como ayudas a la competición, trucos del estilo de sujetar los zapatos con esparadrapo o usar tacones anchos y botas.

Las precauciones no fueron suficientes y ya en la primera tanda de corredoras comenzaron las caídas, a veces provocadas por empujones de adversarias, y pérdida de zapatos en el camino hacia la meta.

Tras sucesivas rondas eliminatorias, las cinco mejor clasificadas compitieron en una final sin incidentes y con un nivel muy alto, hasta el punto de que el segundo premio tuvo que ser compartido.

La ganadora, Raquel, una inglesa de 22 años, recibió un cheque regalo de 1.000 euros; las dos segundas se repartieron 300.

Las demás participantes de esta carrera, que organizaba Vista Buena International Spain, recibieron una entrada doble para el preestreno de la película Confesiones de una compradora compulsiva, que inspiró esta particular carrera cuyo premio permitirá a la ganadora, según la organización, "comprar como una compradora compulsiva".