La plantilla de la Policía Local de Pliego (4.000 habitantes) cumple hoy 30 días de encierro en su cuartelillo. Cuatro de los seis miembros del cuerpo (dos están de baja) comen y duermen en las dependencias policiales para exigir mejoras.

En primer lugar, reclaman al Ayuntamiento (PP) un convenio colectivo. Pero además, quieren un cuartelillo más digno. Aseguran que no tienen fax, ni fotocopiadora, ni Internet, ni aire acondicionado... ni teléfono fijo: «Tenemos un móvil al que hay que llamar en caso de emergencia. Si el usuario no lo tiene, debe llamar al 112 y ellos nos pasan el aviso», asegura Julián Vivo, portavoz de los agentes.

En el cuartelillo se dan situaciones curiosas: «Junto al edificio hay un consultorio médico, separado sólo por una puerta. Nosotros oímos lo que se dice en las consultas y ellos nos oyen a nosotros», explica Vivo.

El Ayuntamiento ha hecho una propuesta a los agentes y hoy se reúnen para evaluarla.