Moción de censura en la República Checa
El ministro checo de Exteriores, Karel Schwarzenberg, tras perder la moción de censura en Praga. David W Cerny / Reuters

El Gobierno de coalición de la República Checa , que preside este semestre la Unión Europea (UE), ha caído por un solo voto de diferencia en una moción de censura iniciada por la oposición socialdemócrata y secundada por los comunistas.

El actual Gobierno checo debe renunciar, pero seguirá en funciones hasta el nombramiento de un nuevo Ejecutivo

Según la Constitución checa, el primer ministro y su equipo deben ahora renunciar, pero seguirán gobernando hasta el nombramiento de un nuevo Ejecutivo, un proceso que puede durar meses y que podría permitir al gabinete cumplir con su agenda europea. El jefe del Estado checo, Vaclav Klaus, deberá encargar la formación del nuevo Gobierno.

Praga acogerá una cumbre entre la UE y Estados Unidos a principios de abril, en la que participaran jefes de Estado y de Gobierno de los veintisiete Estados comunitarios y el presidente estadounidense, Barack Obama.

Cae por diputados rebeldes

La derrota del Ejecutivo tricolor en el Parlamento checo se produjo gracias a los votos de varios diputados rebeldes de la propia coalición gubernamental, en la quinta moción de censura que afrontaba.

Del total de 197 diputados presentes en la Cámara baja, la oposición reunió 101 votos, el mínimo necesario que establece la Carta Magna, anunció la vicepresidenta de la Cámara, Miroslava Nemcova.

"Cumpliré con mis deberes constitucionales", se limitó a decir el primer ministro checo, Mirek Topolanek, tras la votación.

El actual Gobierno de coalición tomó posesión a principios de 2007, después de más de seis meses de incertidumbres postelectorales.