Acusado de practicar la eutanasia
El médico Marcos A.H.G., junto a su abogado defensor. Jaume Sellart / EFE

La Fiscalía ha rebajado este martes de 10 años de prisión a uno la petición de pena para Marcos A.H.G., un ex médico del hospital comarcal de Móra d'Ebre acusado de practicar la eutanasia a una enferma terminal.

Se ha pedido para el médico la inhabilitación absoluta durante la condena

Tras escuchar la versión del acusado y de los distintos testigos durante el juicio celebrado en la Audiencia de Tarragona, el fiscal ha modificado su petición inicial de pena de 10 años de cárcel por un presunto delito de homicidio, rebajándola a un año por un delito de homicidio imprudente y nueve meses de multa a razón de seis euros diarios por un delito de homicidio intentado.

Asimismo, ha pedido para Marcos A.H.G. la inhabilitación absoluta durante el tiempo que dure la condena.

Las conclusiones del juicio

En sus conclusiones definitivas, el Ministerio Público deja constancia de que durante la vista oral ha quedado demostrado que el acusado "creyó erróneamente" que la víctima, Carmen C.R., de 82 años, le pidió que acabara con su vida cuando, encontrándose en estado terminal, le suplicó que pusiera fin a su sufrimiento. En estos términos se ha manifestado repetidamente el acusado, que ha expresado su conformidad con la petición de la Fiscalía, a pesar de que la defensa reclamaba inicialmente su libre absolución.

Acordó con los hijos de la paciente aplicarle una pauta de sedación

Durante el juicio, el facultativo, que fue despedido del hospital tras estos hechos y actualmente ejerce como médico en Inglaterra, ha explicado que suministró por razones "humanitarias" 60 miligramos de cloruro potásico a la paciente por vía intravenosa, a sabiendas del efecto letal de esta sustancia. En este sentido, ha explicado que la víctima, que padecía un cáncer de colon y diabetes, ingresó el 28 de marzo de 2005 en "situación terminal" en el hospital comarcal de Móra d'Ebre tras sufrir un infarto de miocardio.

La mujer hubiese fallecido en un periodo muy corto de tiempo

El acusado, que ese día estaba de guardia, le administró  un tratamiento terapéutico, pero dada la gravedad de su patología, acordó con los hijos de la paciente aplicarle una pauta de sedación a la espera de un fallo multiorgánico. Ante las reiteradas peticiones de la fallecida y de sus familiares para que se "acabara con su sufrimiento", el médico decidió actuar "con humanidad" y optó por inyectarle un dosis letal de cloruro potásico, lo que le causó la muerte al instante, ha detallado.

Los forenses que han declarado en el juicio han avalado el tratamiento curativo y la pauta de sedación que se practicó a la víctima, y han coincidido en señalar que la mujer hubiese fallecido en un periodo muy corto de tiempo, en un máximo de "dos o tres días". Por su parte, los hijos de la víctima, que han renunciado a personarse en la causa contra el médico, han confirmado que pidieron al médico que acabara con el padecimiento de su madre, pese a que nunca hablaron de que pusiera fin a su vida, y en todo caso han considerado que el acusado atendió "muy bien" a su madre.

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