Agentes del Grupo X de Homicidios de la Brigada Provincial de la Policía Judicial han detenido a una mujer de 30 años y nacionalidad ecuatoriana, Marianela G. M., que acudió a un hospital madrileño tras haber dado a luz sin ningún rastro del recién nacido. Tres días después, el feto apareció sin vida en un armario de su domicilio.

La llamada de un familiar de la supuesta homicida puso en alerta a los investigadores

Según informó un portavoz de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, los hechos ocurrieron el pasado miércoles por la noche, cuando la detenida acudió al Hospital de La Paz con un desgarro vaginal y aumento de útero, negando haber parido, a pesar de haber dado positivo en la prueba de embarazo.

Después de varias contradicciones, la detenida confesó el jueves que había tirado a un contenedor algo envuelto en una bolsa. Ante la gravedad de los hechos, los agentes se hicieron cargo de la investigación, inspeccionaron ocularmente la zona y los contenedores de basura próximos a su domicilio con resultado negativo.

Sin embargo, la llamada de un familiar de la supuesta homicida puso en alerta a los investigadores, ya que manifestó haber encontrado un feto envuelto en ropa en el fondo de un armario en la vivienda de la mujer, ubicada en el distrito de San Blas.

Una vez que el juez de guardia y el forense acudieron al domicilio en cuestión, se produjo el levantamiento del cadáver y su traslado al Anatómico Forense. La autopsia determinó que había nacido vivo. La presunta homicida pasó a disposición judicial y ya se encuentra en prisión, en espera de que se produzca el juicio. "La mujer, con todas las pruebas evidentes y tras el hallazgo del feto, no dio más detalles. Los hechos hablaban por si solos", concluyó la portavoz policial.