Diferencia entre el ladrillo refractario y el común

Alumnos de la Fundación Laboral de la Construcción
Alumnos de la Fundación Laboral de la Construcción
FUNDACIÓN LABORAL DE LA CONSTRUCCIÓN - Archivo

Hornos de leña, barbacoas, chimeneas... todas estas construcciones están indicadas para elaborarse mediante la utilización de ladrillo refractario, un tipo de material caracterizado por aguantar temperaturas muy altas, principal diferencia con el ladrillo común, es decir, el de mampostería.

Por su parte, el ladrillo de mampostería común es el más utilizado para las paredes, que suelen construirse a mano, poniendo un ladrillo encima del otro, uniéndolos mediante una mezcla cemento y/o cal con arena.

Así, la principal diferencia entre ambos ladrillos es que los refractarios consiguen soportar temperaturas de hasta 982ºC, mientras que los comunes se descomponen a temperaturas de 649ºC. Esto es debido a su composición, según Todo queda en casa.

Los ladrillos refractarios están elaborados con un 23% de alúmina y un 73% de sílice, siendo el resto una mezcla de óxido férrico y titanio, principalmente. Por el contrario, los de mampostería están hechos de sílica, alúmina, magnesio, cal, álcalis y óxido de hierro.

El color es otra de las diferencias, ya que el refractario suele ser de color blanco, aunque se pueden utilizar compuestos para cambiar su color y transformarlo en verde, rojo, marrón o negro. Los ladrillos comunes de mampostería pueden variar su color dependiendo del tipo de tierra utilizada.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento