Los comercios y quioscos de Sevilla podrán usar pantallas publicitarias digitales, pero no en el casco histórico

  • La nueva ordenanza de publicidad propuesta por el Ayuntamiento blinda el casco histórico de este tipo de elementos. 
  • ​El Consistorio prevé que la norma esté en marcha antes del próximo verano.
Avenida de la Constitución
Avenida de la Constitución.
Eduardo Briones - Europa Press - Archivo

Proteger las áreas patrimoniales de la ciudad e impulsar la reactivación económica de algunos sectores mediante la adaptación a las nuevas tecnologías. Son los dos objetivos que persigue la nueva ordenanza de publicidad que ha propuesto el Ayuntamiento de Sevilla, y que actualizará la que en estos momentos está en vigor, aprobada en el año 2007. Una norma que recogerá la prohibición de determinados elementos en el casco histórico, al tiempo que permitirá en otras zonas de la capital la utilización de soportes digitales en los establecimientos comerciales y otro tipo de negocios.

Los cambios propuestos por el Consistorio establecen, en primer lugar, la restricción de la actividad publicitaria en dos ejes patrimoniales: el que comprende San Fernando, Puerta de Jerez y Avenida de la Constitución; y el que discurre por Santa Cruz, Hernando Colón, Plaza de San Francisco, Francisco Bruna, Entrecárceles y Plaza del Salvador. Si bien, explica el Ayuntamiento, estos dos itinerarios podrán ampliarse más adelante.

Los establecimientos ubicados en estas calles no podrán instalar publicidad más allá de la del propio negocio, y siempre bajo unos criterios homogéneos de tamaño, color y ubicación que ya rigen en la actualidad. Además, no estará permitida la colocación de elementos que impidan la vista general de la Catedral y la Giralda; ni que estén en zonas de influencia de otros monumentos, edificios, calles o conjuntos de importancia patrimonial o ambiental; ni en elementos ornamentales y monumentales de las vías públicas. Quedará prohibida también la instalación de carteleras, monopostes, banderolas, pinturas y vinilos, rótulos y objetos publicitarios en el conjunto histórico y en inmuebles BIC o catalogados.

La ordenanza establecerá igualmente, y como novedad, una protección de la intensidad lumínica autorizada en función de la superficie de los locales. Y regulará, de acuerdo con el informe de la Comisión Provincial de Patrimonio, los criterios para la instalación de placas conmemorativas, que deberán tener unas dimensiones y materiales obligatorios, estando ubicadas en determinados espacios y teniendo que pasar por la citada comisión todas aquellas que estén en el centro.

Todas las instalaciones publicitarias que se coloquen el conjunto histórico deberán contar con una licencia previa para, de manera que se exigirá un trámite específico que permitirá, destaca el Consistorio, un "mayor control".

Pantallas digitales

Más allá del casco histórico de la ciudad, la norma propuesta por el equipo de Gobierno regulará el uso de pantallas digitales de publicidad variable, que se podrán instalar en equipamientos deportivos o en los escaparates de los comercios, siempre que se ajusten a unas dimensiones específicas. Además, y por primera vez, podrán hacer uso de este tipo de pantallas digitales los quioscos de prensa y de chucherías, de forma que este formato publicitario les pueda ayudar a generar más ingresos y hacer frente a la crisis provocada por la pandemia.

A diferencia del casco histórico, los permisos para la instalación de elementos de publicidad en otras zonas de la ciudad se obtendrán con solo una declaración responsable, lo que servirá, destaca el Ayuntamiento, para agilizar las tramitaciones.

La normativa regula también las proyecciones publicitarias sobre fachadas siempre y cuando se realicen en una serie de zonas de ampliación de la intensidad publicitaria determinadas por la normativa y en espacios determinados como puedan ser edificios terciarios o equipamientos deportivos.

El Consistorio elevó este martes al Consejo de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente la modificación de la ordenanza, que se abordará en el próximo Pleno municipal de este mes. Una vez aprobada, pasará a información pública y a la fase de alegaciones, por lo que se prevé que esté en marcha antes del próximo verano. No se trata, por tanto, de "un documento cerrado sino abierto a mejoras", aunque es "un buen documento de partida porque ayuda a reactivación económica y prima la protección del patrimonio", ha destacado el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, tras su reunión con los sectores afectados: las dos asociaciones representativas del sector de los quioscos de prensa y chucherías, la Asociación de Empresas de Publicidad y Aprocom. 

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