La Sala Óxido de Guadalajara combate la crisis programando conciertos aunque haya que aplazarlos: "La idea es seguir"

La Sala Óxido de Guadalajara sigue programando conciertos pese a que la crisis sanitaria del coronavirus y las medidas restrictivas que se derivadan de la misma obliguen a aplazarlos. "La idea es seguir siempre y cuando la pandemia lo permita".

Así se ha pronunciado en declaraciones a Europa Press el responsable de la sala, Dani Pérez, quien ha explicado que la situación por la que atraviesa el local es de "cierre total y absoluto" desde el 8 de marzo de 2020.

"En ningún momento nos han permitido abrir, ya que en agosto se permitió un 50 por ciento de aforo que no era, porque se quedaba en un 12 por ciento con la distancia social. Por eso ninguna sala grande ha abierto", según añade.

Una situación que ha calificado de "insostenible" porque tiene que seguir pagando el alquiler de la sala y los impuestos, a lo que ha unido la gran inversión hecha en equipos que no puede tirarse "por la borda". "Vas aguantando hasta que piensas en qué hacer".

INICIATIVAS PARA SALVAR LA SALA

Es por ello que la primera iniciativa que pusieron en marcha fue en abril del pasado año con la venta de camisetas. Una iniciativa que ha afirmado que "funcionó bien" porque se vendieron unas 300 aunque ha señalado que con el nivel de gasto que tiene la sala ha sido "muy poco".

Después, Pérez ha indicado que se llevó a cabo, en colaboración con el Ayuntamiento de Guadalajara, un ciclo de conciertos desde la Sala Óxido, en formato streaming, con grupos locales.

Y, finalmente, ha llegado el último ciclo de conciertos en enero, febrero, marzo, abril y mayo para los que el Ayuntamiento les ha cedido el Teatro Buero Vallejo, que lleva por nombre 'Óxido en el Buero' y que tiene como invitados a Kutxi Romero, Fuel Fandango, Despistaos, Ciudad Jara y Medina Azahara.

Así, el concierto de Kutxi Romero para el que se han agotado las entradas y que iba a ser el 30 de enero, se ha aplazado para el 27 de marzo; lo mismo que ha ocurrido con el de Fuel Fandango. "Es desesperante y da una pereza tremenda porque hablas con los grupos y están desanimados", añade.

Después de los conciertos de Kutxi Romero y Fuel Fandango el siguiente es el de Despistaos que, tal y como ha contado Pérez, tiene la peculiaridad de que todo lo recaudado es a beneficio de la sala y las entradas se agotaron en 24-48 horas.

"LA IDEA ES SEGUIR"

"La idea es seguir siempre y cuando la pandemia lo permita y los conciertos que se aplazan los ponemos a la cola", indica, para agregar que la venta de las entradas va muy bien habiéndose vendido todas para los dos pases de Kutxi Romero, Fuel Fandango, Despistaos y Ciudad Jara.

Con todo, el responsable de la Sala Óxido de Guadalajara ha reclamado ayudas directas para este tipo de locales porque "no es comprensible" que se siga pagando "todo con normalidad" cuando no se le permite abrir al público.

Finalmente, otra reclamación es que se les concedan licencias de salas de conciertos porque "no es normal" que cada sala tenga un tipo de licencia distinta.

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