La Secretaría de Juventud del sindicato CC OO-A tiene previsto poner en marcha este mismo mes en Andalucía la campaña 'Apadrina un becario', con la que pretende denunciar la "utilización abusiva" de los estudiantes en prácticas por parte de las empresas.

Pretende denunciar situaciones en las que la actividad de los estudiantes no sea estrictamente formativa

La campaña, según ha explicado la secretaria en funciones de Juventud de CC OO-A, Nuria López, no tiene como únicos destinatarios a los becarios, sino también a los trabajadores de las distintas empresas, dado que una beca "fraudulenta" también les perjudica, pues puede suponer la destrucción de empleo.

'Apadrina un becario' significa defender la legalidad de las relaciones laborales, denunciar aquellas situaciones en las que la actividad de los estudiantes no sea estrictamente formativa y apoyar a los jóvenes titulados para que accedan a un contrato de trabajo, ha indicado López.

"Situación fraudulenta"

La campaña, de ámbito nacional, fue acordada por el sindicato el pasado noviembre, pero en Andalucía se pondrá en marcha este mes porque previamente se han desarrollado diversos encuentros de carácter interno para analizar la situación en esta comunidad y que los delegados sindicales de las distintas empresas cuenten con herramientas para defender la legalidad.

"Que nuestros delegados se fijen y asuman que en las empresas, sentados junto a ellos, tienen a becarios en una situación que, a veces, es fraudulenta", ha indicado López, que ha recordado que existen dos tipos de becarios: los estudiantes en prácticas, que deben formarse y no trabajar, y los titulados, a los que hay que hacerles un contrato.

En Andalucía, la fórmula de los Convenios de Cooperación Educativa (CCE) es una de las más utilizadas y son suscritos por las empresas con las universidades teniendo como destinatario al alumnado que haya superado el 50 por 100 de los créditos necesarios para obtener la titulación que estuviesen cursando.

Así, en 2008 suscribieron estos convenios 1.133 empresas radicadas en Andalucía, una región donde los abusos más frecuentes de la figura del becario se producen en sectores como la banca y consultoría, así como en medios de comunicación y, últimamente, en el sector de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), según la organización sindical.