El avispero del 14F: ERC quiso ganar tiempo contra el 'efecto Illa' y el Gobierno gestiona la pandemia para que se pueda votar

  • El Gobierno asegura que el Govern no habría querido aplazar las elecciones con Iceta de candidato.
  • En el entorno de Illa indican que una de las cosas que podrán hacer los catalanes sin adelantar el toque de queda es "ir a votar".
El PSC propondrá este viernes celebrar las elecciones catalanas en marzo
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta.
PSC

Las elecciones catalanas, en principio del 14 de febrero, estarán precedidas de una carrera llena de zancadillas entre el Govern, particularmente ERC, y el Gobierno y su candidato, el ministro de Sanidad, que abarca desde una petición para retrasar los comicios para anular el 'efecto Illa' a la negativa del Gobierno a confinar o adelantar el toque de queda para apuntalar la idea de que la situación es distinta al aplazamiento de las elecciones gallegas y vascas del año pasado y que, igual que se puede ir a trabajar se puede ir a "votar".

Además del frente contra el candidato Illa y la lucha contra la pandemia, la polémica en torno a las elecciones catalanas ha obligado al Tribunal Superior de Cataluña a pronunciarse, y lo ha hecho en el mismo sentido de lo que defendía el Gobierno, mantener la fecha del 14F, algo que incluso desde el propio Ejecutivo se admite que resulta sospechoso. Hasta el Barça tiene su lugar en toda esta historia. Sus elecciones tiene que autorizarlas la consellería de Salut, que aceptó retrasar las que estaban previstas este domingo, 24 de enero, pero solo para el 7 de marzo, mucho más cerca que el 30 de mayo.

Empleando el símil deportivo, puede decirse que ERC ha elegido el factor tiempo porque en lugar de sacar primero ha intentado retrasar las elecciones, y el Gobierno e Illa, el factor campo, en concreto la calle, al oponerse a adelantar el toque de queda y a impedir que los catalanes no puedan andar por la calle a partir de las 20 horas.

Que la lucha contra la pandemia se ha colado en las elecciones catalanas se constata por el hecho de que "ir a votar" es una de las actividades que están permitidas con un toque de queda que empiece a las 22 o 23 horas como dicta a la ley y que se complicaría en caso de adelantarlo a las 20 horas, como el miércoles pidieron más de una docena de comunidades, entre ellas Cataluña.

Así lo puntualizaron un día antes fuentes del equipo de Illa en Sanidad, el Ministerio que abandonará previsiblemente esta semana de cara a la campaña electoral que, si nada lo remedia, empezará el 28 de enero para las elecciones, dado que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña mantiene de momento para el 14 de febrero, después de anular el decreto del Govern para aplazarlas al 30 de mayo.

Este fallo judicial es consecuencia del recurso que presentó contra el retraso electoral Lliga Democràtica, una organización afín al PSC y sigue la línea de la opción que, entre todos los partidos en Cataluña, solo ha defendido el PSC. Y de manera más amplia, el Gobierno central, para quien aplazar sería "grave para la democracia", según dijo hace unas semanas el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. Hace unos días, el presidente, Pedro Sánchez, apoyó también la fecha del 14F, porque Cataluña "necesita cuanto antes un Gobierno con plenas facultades y competencias”.

En los aledaños del Gobierno no se oculta la sospechosa coincidencia entre la posición del Gobierno y el fallo del Tribunal Superior de Justicia, que ha sido puesto en entredicho por ERC, como una muestra más de la "judicialización" de la política catalana.

Pero aunque en el Gobierno se admite la mala imagen que da esta coincidencia, la sensación en el Ejecutivo es que ERC dio "el primer golpe" intentando aplazar las elecciones. Quienes así lo defienden sostienen también que no tiene nada que ver con la situación epidemiológica y afirman tener constancia de que si Miquel Iceta hubiera sido el candidato, el Govern habría seguido adelante con los comicios el 14F.

Se trata, añaden, de frenar la candidatura de Illa que, según el CIS, llevaría al PSC a la Generalitat. El PSOE tiene claro que el ministro acobarda al resto de contrincantes electorales. Este viernes, el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha vuelto a acusar al PSC de "priorizar votos por encima de vidas" y ha insistido en que no tiene sentido celebrar las elecciones el 14F, "a no ser que el efecto de su candidato (Salvador Illa) dure solo hasta marzo, como si fuera un yogur".

De momento las elecciones serán dentro de menos de un mes, aunque antes -el 8 de febrero, hasta una vez empezada la campaña electoral- los partidos tienen derecho a presentar alegaciones contra la negativa judicial a aplazarlas. En el Gobierno no descartan alguna nueva escaramuza por parte de la Generalitat para volver a estirar los tiempos, todo en un tiempo en que tanto en Madrid como en Barcelona impera el "tacticismo a cortísimo plazo" y la "estrategia" brilla por su ausencia.

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