Barbie
Un operario da los útlimos retoques a la tienda de Barbie. (ARCHIVO) ARCHIVO

A sólo tres días de que la muñeca Barbie celebre sus 50 años, el grupo juguetero estadounidense Mattel inauguró en Shanghai, la metrópoli más abierta y dinámica de China, la tienda más grande del mundo dedicada a la muñeca.

Con una fiesta de apertura a la que acudieron estrellas del país asiático como el actor de artes marciales Jet Li, Mattel presentó su tienda de seis plantas, ubicada en la arteria comercial shanghainesa de Huaihai Lu. La tienda contará con 250 empleados de cara al público y otros 50 para tareas de oficina.

Para las chinas, la 'Babi' es un icono de las tendencias y la moda

El establecimiento, cuya fachada de cristal destaca desde esta noche en la céntrica avenida del lujo por su iluminación fucsia, ofrece una interminable colección de productos relacionados con Barbie, desde ropa y complementos a cosméticos, relojes, lápices y, por supuesto, muñecas.

En sus seis plantas pueden encontrarse probadores de diseño, una pasarela de moda en la tercera, un bar restaurante en la sexta, que abrirá hasta las dos de la mañana los fines de semana, e incluso un centro de SPA en la segunda.

Por fin tendrá ojos rasgados... pero con cabello rubio

Además, la protagonista de la tienda, la muñeca Barbie ("Babi", en chino), se presenta ahora en edición exclusiva para China, con rasgos asiáticos: ojos castaños, una cara con perfiles más redondos y un cuerpo más menudo. Aunque sigue siendo rubia y llega con Ling, una nueva amiga de Shanghai.

En Shanghai la muñeca es un icono de las tendencias, de la moda y va dirigida a un grupo de edad muy amplio, de 3 a 50 años, de niñas, mujeres y madres, que cuando ven a Barbie piensan que es para ellas, asegura un directivo de la empresa en China.

Barbie no teme ni la edad ni a la crisis, ya que lo que aporta a la imaginación de las niñas es cada vez más importante, particularmente en tiempos difíciles, cuando nadie quiere decepcionar a sus hijos, y los padres se privarán de otras cosas antes que privar a sus hijos de algo.