El Fondo Monetario Internacional predice que el déficit presupuestario de España este año equivaldrá al 6,1 % del PIB y al 6 % en 2010, una cifras superiores a los pronósticos del Gobierno.

El FMI ha elaborado un informe de la salud fiscal de los países del G-20

Estas cifras superan el déficit del 5,8 % del PIB que prevé el Gobierno español para este año y el 4,8 % para el próximo, así como el máximo del 3 % establecido por el Pacto de Estabilidad de la Unión Europea.

No obstante, el Fondo ha sido más pesimista sobre las perspectivas de crecimiento de España y, en consecuencia, sobre el desempeño de las finanzas públicas.

Su último cálculo, divulgado en enero, habla de una contracción del 1,7 % del Producto Interno Bruto (PIB) este año y un 0,1 % en 2010.

De cara al G-20

El Fondo ha divulgado sus nuevos cálculos en un informe encargado por el G-20 sobre la salud fiscal de los países que participarán en la cumbre que se celebrará el 2 de abril en Londres.

En él pide "una estrategia clara" para la vuelta a la disciplina presupuestaria en los países desarrollados y alerta de la posibilidad de que haya "dudas serias sobre la solvencia fiscal" que lleven "a un salto en las primas de riesgo", desestabilicen las expectativas y sacudan "aún más la confianza del mercado".

La crisis, más larga de lo esperado

El FMI también ha recomendado a los gobiernos que empiecen a preparar programas de estímulo fiscal para 2010, porque la crisis será más larga que lo anticipado, al tiempo que les instó a tomar más medidas para sanear las cuentas de los bancos.

"Va a llevar mucho tiempo hasta que el crecimiento potencial vuelva al nivel normal, así que tenemos que pensar en que los impulsos fiscales duren bastante", alertó en una rueda de prensa Olivier Blanchard, el economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

La mayoría de los países avanzados aflojará este año el bolsillo público con grandes desembolsos, pero algunos de ellos tienen poco previsto para 2010, dijo Blanchard.

"En este momento los gobiernos deberían estar pensando más en 2010 y quizá en 2011", explicó, pues el mejor estímulo son los proyectos de infraestructura, que se tarda algún tiempo en poner en marcha.