La Junta de Extremadura ha decidido obligar a las distribuidoras de energía eléctrica de la comunidad a recalcular las facturas emitidas a los usuarios desde el 1 de noviembre de 2008 usando datos de lecturas reales, y no estimaciones de consumo. Si los nuevos cálculos demuestran que han cobrado de más, deberán abonar la diferencia al usuario.

Si existieran diferencias entre el importe emitido en las facturas y el importe recalculado, se deberá abonar la diferencia en la siguiente factura  

En una resolución dictada por la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente con fecha 4 de marzo, y que ya ha sido remitida a todas las distribuidoras, se explica cómo deberán hacerse los nuevos cálculos.

El anuncio se ha hecho dos días después de que el Gobierno central advirtiera de que, si siguen las quejas, se volverá a la facturación bimestral.

Muchas quejas

La decisión se ha tomado tras las quejas de los consumidores surgidas el año pasado tras el cambio de facturación, que pasó de ser cada dos meses a ser mensual. El problema es que la lectura de los contadores sigue siendo bimestral.

La Unión de Consumidores de Extremadura recuerda que el el pasado 28 de septiembre entró en vigor el decreto para pasar a la facturación mensual, con el objeto de que el cobró se ajustara más al consumo real.

Pero la lectura de los contadores sigue siendo bimestral. "De este modo, a falta de lecturas reales, uno de cada dos meses del año las empresas distribuidoras facturan a sus clientes conforme a consumos estimados, empleando para ello criterios más o menos acertados", señala la organización en un comunicado del pasado 5 de marzo (PDF).

En el mejor de los casos, las empresas cobran basándose en promedios de consumo del año anterior, algo que funcionaría si los usuarios tuvieran consumos regulares a lo largo del año, algo que no suele ser usual, estima la UCE.

Ninguna eléctrica hace igual los cálculos

En Extremadura, la Junta abrió un expediente informativo en el que se ha confirmado que cada empresa utiliza un procedimiento diferente para la estimación de los consumos, al no existir un método único fijado por el Ministerio de Industria.

"Pese a que dicha actuación por parte de las distribuidoras de energía eléctrica no puede ser considerada una irregularidad sancionable, sí ha generado un gran número de reclamaciones de los usuarios afectados", señala el Gobierno extremeño en un comunicado.

Nuevos criterios

La Junta ha establecido que las facturas se recalculen sobre lecturas reales, dividiendo el consumo real entre el número de días y aplicando en cada día la tarifa vigente.

"Si existieran diferencias entre el importe emitido en las facturas y el importe recalculado según los criterios establecidos en esta resolución, las distribuidoras tendrán la obligación de abonar la diferencia en la siguiente factura ordinaria que emitan, notificando además esta regularización", ha señalado el director general de Ordenación Industrial, Energética y Minera, José Luis Andrade.