¿Cómo serán las relaciones entre España y EE UU?: bases militares, aranceles, América Latina y más diplomacia

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una foto de archivo.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una foto de archivo.
EP

Biden tiene mucho trabajo por delante y España mira desde la distancia y desde una posición de alegría moderada. No habrá grandes giros, sobre todo en el primer tramo de su mandato, pero las relaciones bilaterales cambiarán en algunos aspectos. La mirada debe estar puesta más en el papel de la Unión Europea, pero el Gobierno de Pedro Sánchez podría tener que afrontar algunos cambios con el relevo en la Casa Blanca. ¿Qué podemos esperar durante los próximos cuatro años?

El primer tema a tocar podría ser el de los aranceles. Trump valoraba imponer nuevos aranceles a la importación de productos españoles que podrían afectar a 3.100 millones de dólares, sobre todo en lo referente la industria textil y parte de la alimenticia. Ahí no habrá grandes giros en el corto plazo, porque aunque Biden mirará más la competencia tecnológica y geoestratégica, podría tener la baza arancelaria en la recámara para ejercer presión.

La mirada ha de ser más global. La Unión Europea ha celebrado este miércoles "el regreso" de Estados Unidos a la arena internacional con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, tras cuatro años de tiranteces con Donald Trump, y ha planteado una alianza "renovada" basada en los pactos en materia climática y digital.

De eso es de lo que se podría beneficiar: menos tensiones. No se va a pasar del negro al blanco y eso el Gobierno de España tiene que asumirlo. "De momento, podemos darnos con un canto en los dientes con el hecho de que Biden cambie el tono", comentan fuentes consultadas por 20minutos. La nueva Administración estadounidense va a mirar hacia dentro. Tiene muchas heridas que coser a nivel social y económico, y ese será su primer gran reto.

Moncloa tendrá que negociar. En España están las bases militares estadounidenses de Rota y Morón. El convenio se renueva automáticamente, pero Robles necesita mantener las conversaciones abiertas hasta ver qué modificaciones puede plantear Biden en esa área. Lo cierto es que las relaciones España-EEUU son "estables" y no parece que eso vaya a cambiar. Tampoco hubo grandes desgastes con Trump. Hay tranquilidad.

Sobre la mesa está además la deriva en América Latina, con el foco sobre todo puesto en Venezuela. Aquí Sánchez y Biden van a coincidir en cierto modo. La UE ya no reconoce a Juan Guaidó como presidente encargado después de que expirase el mandato de la Asamblea Nacional (aunque en Bruselas no reconocen el resultado electoral). Biden mantiene su defensa de la oposición frente a Maduro, a quien considera un "dictador".

Asimismo, necesitarán limar asperezas. Trump reconoció la soberanía marroquí sobre el antiguo Sáhara español, y añadió que este tendrá una autonomía, y que a cambio Marruecos reconocerá a Israel y mantendrá relaciones económicas y políticas. Es un acuerdo complejo que difícilmente rectificará Biden.

Biden empezará con una declaración de intenciones en forma de una batería de medidas, que van desde reincorporar a Estados Unidos a los Acuerdos de París contra el cambio climático y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a suspender la construcción del muro en la frontera con México.

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