Galicia registra "pocas" negativas a recibir la vacuna pese al "miedo" en algunos a efectos secundarios

Representantes de residencias, de entidades médicas y de sindicatos sitúan en "pocos" los casos de quienes han optado por no vacunarse en Galicia por miedo a los efectos secundarios, tras la campaña iniciada primero entre usuarios y trabajadores de geriátricos y esta misma semana en el sector sanitario.
Sabina Salvado recibe su dosis de vacuna contra la covid-19 en una residencia de Teo (A Coruña)
Sabina Salvado recibe su dosis de vacuna contra la covid-19 en una residencia de Teo (A Coruña)
XUNTA

"La vacuna es la más segura de la historia de las vacunas", sentencia a este respecto el presidente de la Sociedade Galega de Xerontoloxía e Xeriatría, Miguel Ángel Vázquez, que muestra, además, su respaldo a la sentencia conocida esta semana obligando a vacunar a una anciana.

En concreto, un juzgado de Santiago obligó, a petición del centro Domus Vi San Lázaro, a vacunar a una residente ante la imposibilidad, por la limitación de sus capacidades cognitivas, de que decidiese por sí misma y la negativa de su hija a que recibiese la vacuna.

Y es que al margen de este hecho -desde Domus Vi precisaron que es el único caso que se les ha dado hasta el momento en España- y de aquellos casos que por patologías previas no se pueden vacunar, distintos colectivos consultados por Europa Press aseguran que, pese a la existencia de personas con "dudas" y "algún miedo", "en general la gente quiere vacunarse", señalan desde la CIG en el caso del área sanitaria de A Coruña.

ALTO RESPALDO

"La vacunación es altísima, hay muy poco personal que rechace la vacuna", añaden. Y es que en esta área sanitaria como en las demás de Galicia se ha iniciado esta semana la vacunación entre los profesionales del sector sanitario más expuestos a la Covid-19 tras la primera fase en residencias, donde el domingo se comenzará a suministrarse la segunda dosis.

Malules Carbajo, secretaria autonómica del Sindicato de Enfermería Satse-Galicia, sostiene, de hecho, que hay algunos colectivos que les gustaría "estar ya incluidos". "Pero hay que priorizar a los que tienen más riesgo", coincide con la medida adoptada a este respecto.

Sobre el colectivo que representa, indica que había "ganas de vacunarse por el bien propio y el general". "Ese es el sentir general de la profesión", apostilla. Así, como otros colectivos sanitarios consultados por Europa Press, insiste en que "los beneficios son mayores" que no vacunarse.

SIN "RAZONES OBJETIVAS"

"No hay razones objetivas para no vacunarse", sostiene el presidente de la Sociedade Galega de Xeriatría, quien asegura que los que se niegan y no tienen causas médicas "con su actitud ponen en peligro a las otras personas". En el caso de los usuarios de residencias que no lo hagan, cree que deberían "abandonar" el centro. "Igual los trabajadores, tendrían que cambiar de puesto de trabajo", apostilla.

Por otra parte, considera que existe información sobre la vacuna, "pero somos más tendentes a creer la mentira que la verdad". En este sentido, se remite a la información de la propia Organización Mundial de la Salud (OMS), del Ministerio de Sanidad o de la comunidades autónomas. Mientras, sitúa los efectos secundarios en los mismos que cuando se administra "otra vacuna". "Es testimonial los que no se han vacunado", añade sobre la situación en las residencias.

En ello, coincide también la presidenta del colectivo de trabajadores de residencias (Trega), Sonia Jalda, que explica que "hubo gente que no se pudo vacunar por patologías previas" y "alguno que no se quiere vacunar por ahora". "Prefieren esperar por miedo a los efectos secundarios, aunque son muy poquitos", aclara.

"No tengo constancia", asegura, a su vez, el presidente del Consello Galego de Colexios Médicos, Isidro Lago, al ser preguntado si sabe de casos de negativas entre estos profesionales. Lago se muestra, además, convencido de que la "eficacia" de la vacuna es la transmitida por sus fabricantes. También recalca que desde el Consello Galego instan a vacunarse.

OBLIGAR A VACUNAR

"Lo que hay es que vacunarse, por salud pública general", insiste apelando, además a la efectividad de las vacunas. "La vacuna es uno de los mayores avances", recalca. Preguntado si es partidario de obligar a vacunar, aboga primero "por convencer a la gente con hechos, no porque haya una norma".

"La obligación no sería bueno", sostiene. Al hilo de ello la representante del colectivo de trabajadores de residencias cree que de existir una norma debería ser de ámbito estatal para garantizar el mismo criterio en el caso del traslado de empleados a otras comunidades autónomas.

A este respecto, la directora xeral de Saúde Pública, Carmen Durán, apeló recientemente a la "obligación" de toda la ciudadanía a vacunarse y "doble" en el caso de los que ejercen en el ámbito sanitario. "Moral, ética y deontológica", ha dicho defendiendo que exista una "herramienta legal" que obligue a vacunar.

CAMPAÑA DE VACUNACIÓN

En cuanto a la campaña de vacunación, la crítica parte de la presidenta de Trega, pero en referencia a las diferencias entre las pequeñas residencias con respecto a las grandes con más usuarios y trabajadores.

En alusión en concreto a Domus Vi -que ha declinado hacer declaraciones sobre la vacunación en sus centros- explica que se les remitió el día anterior a ser vacunados un correo a los trabajadores "en el que se les decía que si no respondían antes de las 11,00 horas del día siguiente daban por hecho que se vacunaría".

"No se puede dar por hecho porque desconocen si tienen una patología previa". "No hay un criterio común para todas las residencias", lamenta a este respecto, al tiempo que reclama "medios" en estos centros.

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