La patronal baraja desmarcarse de la entente entre Gobierno y sindicatos para prorrogar los ERTE

  • No están previstas más reuniones después del fracaso del tercer encuentro este jueves.
  • Los empresarios insisten en suavizar la penalización para las empresas que despidan después de salir de un ERTE.
Un hombre mirando la página web del SEPE.
Un hombre mirando la página web del SEPE.
ACN

Sigue sin haber acuerdo para prorrogar los ERTE derivados de la crisis de la Covid-19. Pese a que están de acuerdo en alargarlos hasta el 31 de mayo, Gobierno, patronal y sindicatos no pudieron tampoco este jueves rubricar un pacto para extender el actual documento a causa de la insistencia de los empresarios en suavizar la penalización a las empresas que despidan a trabajadores después de haberse acogido a un ERTE.

Las posiciones después de tres reuniones parecen inamovibles, y por ello no está previsto que haya más encuentros. Las organizaciones sindicales han decidido llevar a sus respectivos órganos la prórroga del acuerdo en sus términos actuales –salvo pequeñas modificaciones–, y las patronales, por tanto, tendrán que decidir la semana que viene si la apoyan pese a no haber conseguido su objetivo.

Fuentes sindicales aseguran que el Gobierno y las centrales coinciden en que la prórroga del acuerdo alcanzado el pasado septiembre, y que rige hasta ahora, debe hacerse sin cambiar sus aspectos básicos. Y ni el Ministerio de Trabajo ni CCOO y UGT se plantean ceder ante la exigencia de la patronal de rebajar la cláusula de salvaguarda del empleo, como confirmó la propia ministra Yolanda Díaz en una entrevista el pasado martes, en la que prometió mantener el actual esquema de protección a los trabajadores.

Este es prácticamente el único asunto que ha impedido que los agentes sociales hayan alcanzado ya un acuerdo. Tal y como ha confirmado públicamente su presidente, Antonio Garamendi, la CEOE –y también Cepyme– quiere que una empresa pueda despedir a un trabajador después de salir de un ERTE y tener únicamente que devolver las ayudas percibidas por este empleado. Eso supondría un importante cambio con respecto a la norma actual, ya que ahora mismo las empresas tienen prohibido despedir hasta seis meses después de salir de un ERTE –salvo que estén en riesgo de concurso de acreedores– bajo pena de tener que devolver todas las ayudas cobradas.

Fuentes conocedoras del contenido de las conversaciones señalan que la patronal también ha planteado una segunda opción: reducir el número de meses en las que están vigentes estas trabas para hacer despidos, que actualmente son seis. La propuesta, sin embargo, tampoco ha cuajado, aunque sí se han pactado pequeñas modificaciones, como sumar varios sectores al grupo de los que pueden beneficiarse de los ERTE por fuerza mayor para cubrir, según las fuentes consultadas, a unos 50.000 trabajadores más.

Trabajo no se pronuncia, pero los sindicatos critican

Así las cosas, lo único que es seguro es que la vigencia de los ERTE por fuerza mayor, así como los nuevos tipos que se acordaron en septiembre –los expedientes de "impedimento» y los de «limitaciones"–, se extenderá hasta el 31 de mayo, aunque es posible que por primera vez esta decisión no cuente con el apoyo de los empresarios.

Trabajo ha preferido no pronunciarse a la espera de la decisión que tome la patronal, que por el momento guarda silencio. Por el contrario, los sindicatos han criticado la posición de la CEOE: "Una vez más se demora innecesariamente la renovación de los ERTE, luego habrá quejas sobre la inseguridad que se les genera a las empresas por llegar a última hora", denunció el secretario general de CCOO, Unai Sordo.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento