Sanitarios, SOS 4x4, camioneros, con cubos y palas... la solidaridad ciudadana planta cara al temporal Filomena

Varios voluntarios despejan con palas el acceso a una de las entradas del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
Varios voluntarios despejan con palas el acceso a una de las entradas del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
David Fernández / EFE
Varios voluntarios despejan con palas el acceso a una de las entradas del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.
ATLAS / EFE

Las situaciones más extremas sacan lo peor pero también lo mejor del ser humano. Lo estamos viendo durante la pandemia por la Covid y lo hemos podido ver nuevamente este fin de semana durante el mayor temporal que España ha sufrido en los últimos 50 años. Ante las múltiples situaciones de emergencia provocadas por Filomena, han sido numerosas los actitudes solidarias que se han registrado.

Sanitarios

Profesionalidad y compañerismo. Aislados, duplicando e incluso triplicando turnos porque los relevos no podían llegar o acudiendo a sus puestos de trabajo después de recorrer andando o con esquís varios kilómetros. Son historias de quienes llevan casi un año en la primera línea de la lucha contra el coronavirus y siguen con fuerzas para hacer frente a una borrasca que junto a las carreteras y los transportes colapsó los accesos a los hospitales.

En la Comunidad de Madrid, una de las más afectadas, el MIR Álvaro Sánchez llegó esquiando al Puerta de Hierro. "Después de 17 kilómetros de pura nieve, una hora y tres cuartos, puedo decir que he llegado al hospital y que voy a poder hacer la guardia", afirmaba en un vídeo en el que se aproximaba corriendo a las puertas del hospital.

Similar fue el caso de una enfermera del mismo centro, que fue caminando desde Boadilla del Monte por la M-50 en su día libre. "Vengo a intentar ayudar a mis compañeras, que llevan muchas horas. Las verdaderas valientes son ellas", decía en otra grabación.

El ginecólogo Carlos Olmos, que compartió su historia con 20minutos, tuvo que acudir igualmente a pie a su hospital, el Quirónsalud San José, para asistir al parto de una de sus pacientes. De camino, el médico se encontró con numerosos árboles rotos en el suelo a causa del temporal. "Esto es un poco apocalíptico. Por aquí no puedo pasar", afirmaba en las imágenes. "Se hará lo que se pueda, a ver a qué hora llego", pensaba en voz alta tratando de encontrar una nueva ruta. Finalmente, tras 40 minutos de trayecto lograba llegar y ayudaba a traer al mundo a Paula.

Ella no fue la única bebé que nació en pleno temporal. Efectivos del Samur-Protección Civil y de Bomberos del Ayuntamiento de la capital asistieron el sábado a al menos cuatro mujeres de parto. Una de ellas había dado a luz en su coche.

'SOS 4x4

Traslados en vehículos preparados. Ante la situación de bloqueo, un grupo de voluntarios se ofreció para trasladar en sus todoterrenos tanto a los sanitarios que tuvieran que acudir a trabajar como a quienes necesitaran acceder a los centros hospitalarios por alguna dolencia urgente. Su servicio también fue utilizado para regresar a casa por algunos pacientes dados de alta. Los conductores se organizaron a través de la plataforma de mensajería Telegram.

En esa línea, Mariano Díez, asesor farmacéutico, se ofrecía mediante un tuit a llevar o traer desde el Hospital Puerta de Hierro a médicos o enfermeros que vivieran en la zona de Aravaca, Pozuelo o Majadahonda. "Tengo el coche equipado y experiencia en conducir en nevadas. Puedes contar conmigo", apuntaba en su cuenta de Twitter. "He llevado a seis médicos, siete enfermeras, tres auxiliares de enfermería, dos personas de cocina y un celador", añadía este domingo al mediodía como resumen de la mañana.

Camioneros

Provisiones para los embolsados. Con las vías intransitables, miles de camioneros tuvieron que permanecer durante horas parados en áreas de servicio de diferentes puntos del territorio nacional, desde Aragón a Andalucía, pasando por Cataluña o la Comunidad Valenciana. Efectivos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado así como de Cruz Roja les llevaron provisiones pero también ciudadanos anónimos residentes en las inmediaciones se acercaron para ofrecerles mantas y comida.

En la madrugada del sábado, unos 1.300 conductores quedaron atrapados en sus vehículos en las carreteras madrileñas. Telefónica dio cobijo en el edificio de presidencia de su sede central de Las Tablas a unas 1.000 personas que se quedaron bloqueadas en las cercanías después de que la Unidad Militar de Emergencias (UME) pidiera a la compañía apoyo para ponerlas a cubierto. La situación también dejó imágenes de jóvenes empujando coches a los que intentaban ayudar a salir de lo que fue calificado por muchos como "una ratonera".

'Cubo y pala'

Los vecinos retiran la nieve. Conscientes de que la magnitud de Filomena iba a dificultar las labores para retirar toda la nieve de las calles, asociaciones culturales y vecinales organizaron quedadas para, cubo y pala en mano, proceder a limpiar puntos estratégicos: aceras, pasos de peatones, accesos a centros sanitarios, a colegios, a comercios...

Una vez que dejó de nevar, en grupo, pero también de manera individual, fueron muchos los que se afanaron en abrir corredores sobre los que poder pisar de forma segura. Las autoridades habían advertido de que la nieve que permaneciese el domingo se convertiría en hielo ante las bajas temperaturas que se esperaban la pasada madrugada –con hasta diez grados bajo cero–, aumentado así los riesgos de incidentes.

Dos días atrapados

Cien personas en un centro comercial. El viernes, unas cien personas que estaban en el centro comercial Gran Plaza 2 de Majadahonda (Madrid) ya no pudieron regresar a casa y no tuvieron posibilidad de empezar a hacerlo hasta este domingo por la tarde. Una vez más, según cuenta El Mundo, gracias a la solidaridad vecinal. Un matrimonio de Collado Villalba se acercó con su 4x4 hasta el lugar para limpiar los accesos y los atrapados pudieron comenzar a salir poco a poco.

Antes de eso, Iván Alcalá, trabajador de un restaurante, aseguró en declaraciones al Canal 24h que había empleados y familias. "A las seis de la tarde del viernes intentamos salir, la gente llegó en coche a la rotonda de Majadahonda y ahí se quedaron por la cantidad de nieve y ya no había paso. Nos tuvimos que volver todos al centro comercial", relató y lamentó que había "gente durmiendo en el suelo, con cartones".

Respecto a cómo estaba siendo su abastecimiento, Iván indicó que entre ellos se estaban apoyando: "Tiendas de ropa han dado pijamas, tiendas de comida hemos dado comida, comimos todos en el restaurante... Y así estamos haciendo, es la única manera".

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