El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha decretado el cierre del restaurante chino 'Aris', situado en el polígono industrial Cobo Calleja, que escondía un "hotel clandestino" con más de una veintena de camas y al que se accedía por medio de una trampilla existente en el interior de un armario, según informaron fuentes policiales.

El restaurante disponía hasta ahora de licencia de actividad como restaurante, no como hotel o supermercado, que eran las otras actividades que estaba llevando a cabo. Según estas fuentes, ayer mismo, el concejal de Urbanismo, Javier Ayala, procedió a firmar el decreto por el que se anula la posibilidad de que el local actúe como restaurante.

Por su parte, la Policía Local de Fuenlabrada ha iniciado en las últimas 48 horas los trámites para la apertura de un total de dos expedientes a este restaurante, el segundo de ellos a causa de que los propietarios estaban realizando obras tras la intervención de la Policía sin la pertinente licencia.

Infracciones alimentarias

Los agentes municipales de Fuenlabrada detectaron estas irregularidades el transcurso de un servicio rutinario de vigilancia de las Unidades de Seguridad en Polígonos Industriales en colaboración con inspectores del departamento municipal de Sanidad y Consumo.

En el transcurso de esta inspección se detectaron además varias infracciones en ámbitos como la conservación, el almacenaje, la manipulación de alimentos, la venta de productos importados ilegalmente o graves carencias de etiquetado, así como irregularidades en materia urbanística, ya que no existía licencia municipal.

Los hechos fueron comunicados al Grupo de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía y los técnicos municipales ordenaron en un primer momento el cierre cautelar del establecimiento inspeccionado. El abogado de los propietarios del negocio explicó entonces a Europa Press que el único motivo por el que se ha procedido al "cierre temporal" del restaurante obedecía a cuestiones de insalubridad.

"Siempre hay alguna movida"

Algunos trabajadores del polígono industrial de Cobo Calleja, en Fuenlabrada, explicaron a Europa Press que casi el 90 por ciento de los establecimientos de la zona están regentados por ciudadanos de origen chino. "La mayor parte de las tiendas de ciudadanos chinos del Sur de Madrid y de otras zonas de la región se nutren de los productos de aquí", explicó un comerciante que lleva 30 años trabajando en la zona.

Según este mismo trabajador, es habitual la presencia de la Policía en las principales calles del polígono industrial. "Aquí siempre hay alguna movida", precisó tras conocer lo que se escondía en el restaurante 'Aris'.