Niños desaparecidos
Yeremi Vargas, Amy Fitzpatrick, Mari Luz Cortés y Juan Pablo Martínez, entre los niños desaparecidos. (ARCHIVO). ARCHIVO
Antonio del Castillo, padre de Marta, la joven de 17 años asesinada en Sevilla, se reunía este martes 24 de febrero en la Moncloa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien se comprometió a estudiar una reforma del
Código Penal. No es la primera vez que Zapatero hace algo así, el 30 de septiembre de 2008, se reunía con Juan José Cortés e Irene Suárez, los padres de Mari Luz, por los que se había interesado antes telefónicamente.

La verdad es que nos gustaría citarnos con Zapatero

Zapatero es el presidente español que ha recibido  a más familiares de menores desaparecidos. Fuentes de Moncloa consultadas por 20minutos aseguran que todas estas reuniones se hacen a petición de los padres, y que de momento las únicas familias que lo han solicitado son las de Mari Luz y Marta. Y eso a pesar de que durante estas dos legislaturas se han producido otros sucesos que han captado la atención pública, pero que no han pasado por la Moncloa. Es el caso de Yeremi Vargas o de Amy Fitzpatrick.

En el caso de Yeremi, el niño de 7 años desaparecido en Gran Canaria, su madre Ithaisa reconoció en decaraciones a los medios de comunicación que ha recibido llamadas telefónicas de varios políticos. "al principio nos llamaban por teléfono y no sabíamos ni quiénes eran. Han sido llamadas siempre a título personal. El segundo día nos llamó este ministro de las barbas, el que recibió a los padres de Madeleine".

Ithaisa se refiere a la reunión que mantuvo el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba en junio de 2007, con los padres de la pequeña Madeleine McCann, desapararecida en el Algarve portugués. Por su parte, la madre de Amy Fitzpatrick dijo en declaraciones a Málaga Hoy que "el presidente Zapatero contestó muy rápido a una carta sobre el caso que le había mandado el presidente de Irlanda, Brian Cowen, y le decía que se estaba trabajando con la mayor diligencia posible", explica Audrey Fitzpatrick, y añade: "la verdad es que nos gustaría citarnos con Zapatero". Una cita que a día de hoy aún no se ha producido.

Un precedente en las visitas a Moncloa

Los dos presidentes anteriores a Zapatero, José María Aznar y Felipe González, tuvieron una actitud bastante más tibia con el tema de menores desaparecidos. Durante el Gobierno de José María Aznar, no se recibió a ningún familiar. Se da la circunstancia de que a lo largo de su mandato tuvieron lugar tres de los casos más mediáticos de los últimos años: Rocío Wanninkhof, Sandra Palo y Sonia Carabantes.

Que sea la máxima autoridad del Estado quien les recibe adquiere para ellos un significado especial

También existe el dato coincidente de que tanto en el caso Wanninkhof como en el de Mari Luz Cortés hubo sendos errores judiciales. En el primer caso, el encarcelamiento y posterior puesta en libertad de Dolores Vazquez, y en el de Mari Luz, en el que  el juez de Sevilla Rafael Tirado, no ordenó ejecutar la sentencia que condenó por abusos a su hija a Santiago del Valle.

Pero existe un precedente de visitas a la Moncloa de padres de menores desaparecidos. Durante el Gobierno de Felipe González, éste recibió a los padres de las tres niñas de Alcàsser el 24 de diciembre de 1992, un mes antes de que apareciesen los cadáveres. En esta ocasión se habló también de 'circo mediático', como en el de Marta del Castillo. De esa misma época son los asesinatos de Susana Ruiz y el de la estudiante madrileña Anabel Segura.

Reconocimiento

Guillermo Fouce, psicólogo social y profesor de la Universidad Carlos III de Madrid, consultado por 20minutos afirma que estas reuniones "ayudan en el reconocimiento de su papel de víctimas y a que se sientan acompañadas". Según Fouce, "que sea la máxima autoridad del Estado quien les recibe y escucha adquiere para ellos un significado especial".

Para el psicólogo, estas reuniones suelen responder a la "petición de los propios padres", aunque recalca que "no es un fenómeno nuevo, lo nuevo es que transcienda y se conozca, en situaciones de víctimas de terrorismo se ha hecho siempre, y tiene todo el sentido del mundo". Lo habitual es que el contacto entre políticos y padres se produzca telefónicamente, pero en contadas ocasiones se han llevado a cabo entrevistas personales.

Sin embargo, tanta atención mediática no es siempre positiva, y es importante saber manejarla en su justa medida. "Se puede entrar en una espiral de irrealidad y manejo de la sociedad que no es nada positiva", señala Fouce, "a veces se sienten muy acompañados en un determinado momento y no asumen lo que ha ocurrido". En estos casos, "depende de los tiempos en que se mantenga" esa dependencia de los medios de comunicación, si se prolonga en el tiempo "puede ser perjudicial porque es irreal".