Consultorio de Psicología: "La llegada de la Navidad me produce una gran tristeza, estas fiestas son un verdardero horror"

Una mujer en actitud pensativa junto al árbol de Navidad.
Una mujer en actitud pensativa junto al árbol de Navidad.
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Ya puedes leer aquí la nueva entrega del consultorio de Psicología con el que 20minutos pretende ayudar a resolver las dudas y dificultades que puedan tener los lectores (con los amigos, la pareja, la familia, en el trabajo...).

Para plantear tu problema escribe un correo electrónico a consultoriopsicologia@20minutos.es. Aquí tienes las respuestas que ha dado a las cuestiones de esta semana nuestra experta, Mª Jesús Álava Reyes.

Estancado en la profesión

PREGUNTA No sé evolucionar en mi profesión, me estoy conformando con el lugar que he alcanzado y no tengo ambición, y eso que en mi empresa se puede prosperar. Estoy confundido, porque antes sí me esforzaba. Tengo 42 años.

Mi mujer comienza a echármelo en cara, así como el sueldo, ya que cobra más que yo (casi 300 euros más). No sé cómo gestionar esto.

RESPUESTA DE LA EXPERTA A veces nos encontramos que coincide un parón profesional con un momento de desmotivación vital. Conseguirá mucho más desde el estímulo, que desde el reproche o el enfado con usted mismo.

Es posible que esté atravesando una crisis que, sin darse cuenta, se está llevando parte de sus ilusiones y su energía.

A veces se necesita ayuda profesional en estos ciclos vitales. Desde la psicología, en estos casos, ayudamos a la persona a reencontrarse consigo misma, a realizar una autoevaluación que le ayude a situarse, que le ponga en el punto de salida.

A continuación vemos cómo puede contribuir a su desarrollo (tanto a nivel personal como profesional). Y finalmente, analizamos cómo puede conseguir la automotivación que le permita volver a reilusionarse de nuevo y sacar lo mejor que lleva dentro.

Recuerde que es importante que su motivación sea interna y no venga sólo como reacción a la presión exterior.

Quiere dejar los estudios

PREGUNTA Mi hijo adolescente, 14 años, nos ha dicho a su padre y a mí que no quiere seguir estudiando, que no piensa acabar la ESO. Está influenciado por algunos amigos (dos en concreto de una cuadrilla muy amplia) que también van a dejarlo y no nos lo podemos creer.

¿Cómo podemos hacerle ver que se juega su futuro? No saca excelentes notas pero tampoco es de los que trae un carro de suspensos (algunas le quedan, pero no demasiadas). Necesitamos ayuda.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Está clara la influencia de esos amigos; amigos que para él, en estos momentos, tienen más influencia que su propia familia. La gravedad del caso requiere un asesoramiento psicológico urgente.

En situaciones parecidas, el protocolo a seguir es muy claro: Primero tenemos una consulta con los padres para ver todo el historial de su hijo, cómo ha evolucionado, cómo se comporta en la actualidad, sus costumbres, sus conductas, sus intereses, sus puntos más vulnerables…

Una vez realizado ese primer análisis, es muy posible que les pidan hacer Registros de Conducta (anotaciones literales sobre las conductas de sus hijos y sobre las respuestas que ustedes le dan…, nuevamente, qué hace su hijo, qué hacen ustedes, cómo reacciona él ante sus argumentos…

A partir de ahí los psicólogos diseñamos un plan de intervención donde primero entrenamos a los padres y después, cuando su hijo note que las cosas han cambiado y que no tienen nada que ver con lo que él conocía y controlaba, es cuando vienen a consulta y trabajamos simultáneamente con ellos, con ustedes y, cuando la ocasión lo requiere, también con el centro escolar.

En resumen, su hijo reaccionará mucho más ante sus hechos, sus conductas (las de ustedes) que ante sus conversaciones. En el libro 'El adolescente indomable', de Ángel Peralbo, verán casos parecidos y podrán analizar cómo conseguimos encauzarlos.

Muchos ánimos y no dejen de ir al especialista. Recuerden que, una vez que su hijo está en esa actitud, el tiempo juega en contra de ustedes.

36 años y sin ilusión por nada

PREGUNTA Buscando ayuda y consuelo he llegado a su mail. Tengo 36 años, vivo sola desde los 21 y veo el mundo muy negro, me gustaría cerrar los ojos y no despertar más. Desde el año pasado no dejan de irme las cosas mal y por mucho que intente ver el lado positivo no lo consigo.

El año pasado empecé una relación muy intensa y de repente acabó. Lo llevo muy mal, me he quedado sin trabajo, tuve un accidente y me han quedado secuelas, murió mi padre, el año pasado también, y no tengo ilusión por nada. Sólo quiero morirme.

Necesito ayuda y no sé cómo salir del agujero.

RESPUESTA DE LA EXPERTA Sin duda han coincidido en el tiempo una serie de acontecimientos muy difíciles que han originado su situación emocional actual. En efecto, necesita ayuda urgente, pero tiene que ser ayuda profesional.

Es posible, por lo que de detalla, que precise tratamiento farmacológico  para ayudar en esta fase tan aguda que está atravesando, pero además necesita tratamiento psicológico para conseguir que, poco a poco, vea la forma de salir de ese agujero que nos describe.

Es crucial romper ese tipo de pensamientos tan automáticos que ahora la invaden y que no parecen dejar lugar a la esperanza, y eso lo conseguirá más fácilmente con la ayuda psicológica.

Afortunadamente, hoy los profesionales de la psicología disponemos de una serie de recursos que hacen que nuestros tratamientos, para casos como el suyo, resulten muy eficaces.

En libros como 'La Inutilidad del sufrimiento' o 'Recuperar la ilusión' detallo cómo superar estas situaciones donde la vida parece ponernos a prueba, pero le aseguro que no tiene sentido hacerlo sola, sin ayuda profesional.

Si ve que a través de la Seguridad Social el tratamiento tardara en llegar y no dispone de recursos para un tratamiento privado, no se preocupe, hay instituciones, como nuestra fundación, donde podemos becar los tratamientos de casos como el suyo. Puede llamarnos al teléfono 910 837 781, ya verá cómo podemos ayudarla. Muchos ánimos.

Horrorosas fechas

PREGUNTA La llegada de la Navidad me produce una tristeza enorme. Me ocurre todos los años, y ya empiezo a sentir esa desazón. Para todo el mundo son fiestas bonitas y entrañables y para mí son un verdadero horror.

Me gustaría que me aconsejara para poder aceptar estas fechas de otra forma.

RESPUESTA DE LA EXPERTA El problema radica en nuestras exigencias con nosotros mismos y en poner el foco en cómo se comportan los demás. Cuando nos exigimos que tenemos que estar alegres (porque esa es la tónica general), levantamos como un muro entre nuestras emociones y nuestra realidad.

Céntrese más en cómo es usted, en lo que le gusta de su persona, en cómo disfruta, en todo aquello que le produce más satisfacción y hágase su propia “hoja de ruta” durante las navidades.

Busque alternativas para sentirse bien y céntrese en esas actividades, en sus amistades, en las personas que le generan bienestar, en todo lo que de positivo haya en su vida.

Recuerde además que el ejercicio es el antidepresivo natural; cuando empiece a entrar en esa especie de hundimiento: muévase, haga deporte, ande, baile, cante…; lo que usted prefiera, pero no se quede escuchando sus pensamientos negativos.

En definitiva, no hay ninguna ley que nos prohíba hacer durante las navidades actividades distintas a las que realiza la mayoría.

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