Luis Herrero
El eurodiputado español del PP, Luis Herrero. (AGENCIAS) AGENCIAS

El eurodiputado español Luis Herrero, expulsado de Caracas por el Gobierno de Venezuela, denunció este sábado que vivió una situación "parecida a un secuestro", por parte de policías venezolanos que le llevaron sin explicaciones hasta un avión. Herrero llegó al aeropuerto brasileño de São Paulo en un vuelo de la aerolínea Varig que partió de Caracas y en el que fue embarcado sin siquiera conocer el destino.

Herrero embarcó en un avión sin saber su rumbo

"Estaba tomando un café en el hotel, cuando llegó una persona vestida de paisano que se identificó como policía y dijo que debía esperar un mensaje que enviarían para mi", dijo Herrero, quien tenía previsto participar como observador en el referendo venezolano de mañana, domingo.

Tiempo después, narró que llegó otra persona que se identificó como representante de la Cancillería junto a "seis u ocho policías", que lo "levantaron en volandas" y lo metieron a la fuerza "dentro de una furgoneta", que partió sin que nadie le precisara el destino. El vehículo iba franqueado por motoristas y "sólo dijeron que habían recibido órdenes de expulsarme del país", indicó Herrero.

Incertidumbre

"Mantuve la incertidumbre sobre el destino hasta que al cabo de un rato una de las personas que iba en la furgoneta dijo que me llevaban hacia el aeropuerto", relató. El vehículo, según Herrero, llegó al aeropuerto de Maiquetía y se dirigió directamente hacia la pista, para detenerse frente a la escalerilla del avión de la compañía brasileña Varig, donde el eurodiputado aclaró que no tenía consigo su pasaporte ni sus pertenencias, que habían quedado en el hotel.

El representante de la Cancillería envío entonces un motorista, que al cabo de una hora regresó con el pasaporte de Herrero. Durante ese tiempo, el eurodiputado aseguró que fue obligado a permanecer dentro del vehículo, sin que nadie le informase nada sobre su situación ni sobre su destino, que finalmente conoció cuando entró en el avión de Varig.

En ese momento, pudo comunicarse telefónicamente con el embajador de España en Venezuela, Dámaso de Lario, quien le dijo que avisaría a las autoridades españolas en São Paulo, en cuyo aeropuerto le recibió el vicecónsul en esa ciudad, Ignacio García. "No sé si en términos jurídicos, pero en términos coloquiales creo que secuestro es una palabra que se ajusta muy bien a lo que sucedió", declaró.