Raphael, contra el paso del tiempo: "No dejo que los hijos de mis hijos me llamen abuelo"

El cantante Raphael, en 2019.
El cantante Raphael, en 2019.
Jesus Briones/ GTRES

Que Raphael es un animal escénico es una frase que no toma por sorpresa a nadie, pero si además añadimos que es un hombre que mira tan poco hacia atrás que consigue combar su tiempo para que preguntarse siempre por el futuro -a sus 77 años- ya hay que añadir el cliché de que se trata de alguien digno de admirar.

El cantante de Linares le ha concedido una entrevista a Toñi Moreno para su sección en la revista Lecturas en la que, con motivo de la celebración de sus 60 años en el mundo de la música con el álbum de duetos Raphael 6.0(donde comparte sus cuerdas vocales con las de Pablo Alborán, Vanesa Martín, Natalia Lafourcade, Manuel Carrasco o Luis Fonsi), consigue no repasar en ningún momento su carrera.

Mientras que la presentadora catalana reconoce ser "un manojo de nervios con patas" a pesar de no ser la primera entrevista que le hace ("he estado hasta en su casa cenando con sus hijos y su mujer y he comprobado que es un ser ‘normal’, sí, pero es que se trata de... ¡Raphael! Me entendéis, ¿verdad? Decidme el nombre de otro mito viviente", escribe), Raphael se muestra tranquilo como cuando instó a la población a mantener la distancia de seguridad, que "no es tan díficil".

Moreno cuenta que Raphael, siempre que se baja de un escenario, ya sea "el Madison Square Garden de Nueva York o en el Olympia de París", se hace la misma pregunta: "¿Y ahora qué?". Y el artista no le tiene miedo a responder la razón: "No me entretengo demasiado en los éxitos, siempre estoy pensando en el mañana".

Esa forma de mirar siempre hacia adelante (no se entretiene "ni un minuto en lo que hizo" y se centra "en lo que le queda", según Moreno) es la que termina haciendo que tenga su propia jerarquía mental, negándose a llamar nietos a lo que él traduce como "los hijos de mis hijos" y a los que no les deja que le llamen "abuelo".

Quizá tenga algo que ver cómo él y Natalia Figueroa, con quien se casó en 1972 y van camino de las Bodas de Oro, criaron a sus tres hijos: Jacobo, Alejandra y Manuel, con promesas que al final se acaban cumpliendo. Así ha entrado por ejemplo en el último disco el tema Resistiré.

"Le prometí que algún día la grabaría, se lo merecía", afirma Raphael sobre el que se ha convertido en una especie de himno durante el confinamiento por la Covid-19, enfermedad a la que reconoce tener "miedo" por ser de riesgo, aunque, explica, "no tanto por mí como por la gente que me rodea". 

Porque, si no ha quedado claro, el cantante de éxitos como Escándalo o Balada de la trompeta, sabe que algún día todo llega. Algo tuvo que ver que en 2003 fuese sometido a un trasplante de hígado, regresando en septiembre de ese mismo año en el Teatro de la Zarzuela, donde debutó en 1965: "Desde mi trasplante estoy cuidándome mucho. Mi cuerpo está más joven que nunca y siento que mi voz tiene 18 años, que puedo controlarla".

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