Niños soldado
Niños soldado en África. ARCHIVO

12 de febrero, día internacional de los Niños y Niñas Soldado. Un día para no olvidar que cientos de miles de menores siguen participando como soldados o como auxiliares en cientos de conflictos por todo el mundo. Repasamos las claves de su situación.

¿Cuántos son?

Las cifras varían pero son totalmente escalofriantes. Entre más de 250.000 (según la ONU) y más de 300.000 (según Anmistían Internacional) menores participan en conflictos bélicos. Se calcula que son usados en unos 86 países del mundo y que el 40% son chicas. Ellas además de disparar y matar, han de servir como esclavas sexuales.

"Niños soldado son todos aquellos menores de 18 años que forman parte de un grupo armado ya sea irregular o regular, realicen la función que realicen: tanto si son soldados, como cocineros, mensajeros o espías" explica Valeria Méndez de Vigo, responsable de estudios e incidencias de la ONG Entreculturas (organización miembro de la coalición española para acabar con el uso de niños soldados). Esto incluye a "niños que son usados por terroristas, o como escudos humanos", afirma en relación al conflicto entre Israel y Palestina.

¿Sólo están en el Tercer Mundo?

No. Los ejércitos de EE UU, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia tienen enrolados en sus filas a menores de 18 años. Las tropas británicas incluso llevaron a algunos de ellos a Irak, una zona de combate, según afirma el Informe Global 2008 de la plataforma contra la utilización de niños soldado.

Según el Protocolo Facultativo sobre uso de niños soldados (de 2002, que sirve como anexo de la Convención de los Derechos del Niño del 89) los niños menores de 18 no puede ser reclutados ni voluntariamente ni de forma forzada por una fuerza irregular, sin embargo, un ejército gubernamental sí que puede unir a sus filas a chicos mayores de quince años.

¿Cómo son?

José Carlos Rodrígurez, misionero comboniano que trabajó durante 20 años en Uganda con estos niños, asegura que "la imagen que tengo, que no se te borra nunca, es de niños que no tienen expresión en los ojos". Y explica que "la única manera de sobrevivir que tienen es eliminar las emociones : tiene que mostrarse cruel y seguir matando y se forma esa inexpresión en sus ojos que siguen teniendo después cuando vuelven y se intentan reintegrar".

En cualquier caso lo que son principalmente son víctimas y, sobre todo, niños. "Hay que verlos sólo como niños" asegura Pepa Horno, responsable del departamento de promoción y protección derechos del infancia de Save the Children. "Sufren vejaciones y abusos, se les droga y se les obliga a matar a familiares en ocasiones, son víctimas", afirma, "intentar hacerles responsables de lo que hagan en ese momento no tiene sentido hay que tratarlos como víctimas, recuperarlos y perseguir a sus reclutadores".

Un testigo, un niño soldado, participó hace días en el juicio en la Corte Penal Internacional (CPI) de la Haya contra el líder rebelde congoleño Thomas Lubanga Dyilo por usar como combatientes forzosos a niños menores de quince años . Durante su desgarrador testimonio afirmó: "Matamos a muchos . No sé si lo hice con mi arma. Disparaba cuando me lo ordenaban. Cuando matabas, se hablaba de cortar cabezas o arrancar los ojos. Y obedecíamos".

¿Cómo pueden salir de ese mundo?

El misionero José Carlos Rodríguez relata la experiencia de los niños que volvían "buscábamos a sus padres y les informábamos de que estaban vivos, se les daba terapia y se les preparaba para reintegrarse en su comunidad, algo que era muy difícil".

La manera de salir de estos niños es a través de los planes DDR (Desarme, Desmovilización y Reintegración) que buscan "recuperar" a esos chicos para integrarlos en sus comunidades, que por cierto, algunas veces, no les aceptan. Pero es difícil: "he visto a muchas chicas que acaban buscando al comandante que las explotaba sexualmente para vivir con él", asegura Rodríguez.

¿España los acoge?

No siempre. Precisamente con motivo de esta fecha, un grupo de ONG (la Coalición española contra el uso de niños soldado, formada por Alboan, Amnistía Internacional, Entreculturas, El Servicio Jesuita a los Refugiados, Fundación el Compromiso y Save the Children) han pedido al Gobierno que garantice el asilo a los niños soldados, ya que en muchas ocasiones no son identificados como refugiados entre los menores inmigrantes no acompañados y no tienen acceso al procedimiento.

De esta forma, aumenta su vulnerabilidad a sufrir abusos y violaciones de derechos humanos si son devueltos a países en conflicto, donde existe la posibilidad de que vuelvan a ser reclutados.