Cartas de extorsión de ETA
Cartas de extorsión de ETA.

Después del asesinato el pasado 3 de diciembre de Ignacio Uría, dueño de Altuna y Uría, una de las empresas adjudicatarias de las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) en el País Vasco, el miedo y el nerviosismo se han apoderado de los directivos y técnicos de las 35 compañías que trabajan en la construcción de esta línea ferroviaria.

ETA ha enviado nueva remesa de cartas de extorsión a empresarios vascos y navarros

ETA lo sabe, ya que el crimen tuvo un doble mensaje: Uría trabajaba en el TAV, objetivo de ETA, y se había negado a pagar el 'impuesto revolucionario'.

La banda terrorista ha aprovechado la psicosis creada y ha enviado una nueva remesa de cartas de extorsión a empresarios vascos y navarros, según han informado a 20 minutos fuentes antiterroristas.

La principal novedad es que las misivas han sido remitidas a familiares de los empresarios, a nombre de hijos y esposas, un nuevo método de acrecentar la presión y la intimidación, en un momento en que la capacidad económica de ETA está muy mermada. Las cartas exigen pagos que rondan los 200.000 euros.

300 solicitudes

El miedo de los empresarios y técnicos que trabajan en el TAV vasco ha provocado un fuerte incremento de solicitudes de protección. La demanda de escoltas privados se ha disparado hasta las 300 peticiones tras el asesinato de Uría, y "se están cubriendo a marchas forzadas todos los puestos", señalan fuentes del sector.

Se están cubriendo a marchas forzadas todos los puestos de escoltas

En los últimos documentos incautados a comandos de la banda, la cúpula etarra ha pedido otro asesinato en las obras del TAV vasco. "ETA ha decidido matar otra vez a ingenieros, técnicos o directivos de las empresas adjudicatarias", señalan responsables antiterroristas.

Además, en una nota se dice que los comandos deben atentar contra "objetivos cualificados", una definición poco clara que las mismas fuentes encuadran en un amplio abanico: empresarios, políticos, policías... "pero sobre todo ertzaintzas".

El comando de información de ETA desarticulado por la Guardia Civil en diciembre en Guipúzcoa (cuatro detenidos, uno de ellos un empleado del diario Gara) tenía datos muy precisos sobre cinco ertzaintzas. Eso sí, la banda terrorista pide preparación a la hora de atentar: "los coches bombas no deben causar víctimas no deseadas", reza una nota.


Aún quedan cinco años de trabajos

El Tren de Alta Velocidad (TAV) que se está construyendo en el País Vasco, más conocido como el AVE vasco o la ‘Y' vasca, por la forma de su trazado, es el proyecto de transportes e infraestructuras más ambicioso impulsado en esta comunidad.

Las obras del 'AVE vasco' costarán unos 4.200 millones de euros

Las obras costarán unos 4.200 millones de euros. Comenzaron en octubre de 2006 y está previsto que acaben en el año 2013. Ya han sido adjudicados 14 de los 38 tramos en los que se dividen los 172 kilómetros del trazado. De momento, ya se están construyendo 57 kilómetros.

Hasta la fecha hay 35 empresas trabajando en el TAV, a pesar de las amenazas de ETA y los casi 40 atentados y sabotajes que han sufrido tanto el trazado como las sedes y enseres de las empresas.


Tres elegidos para relanzar los comandos

La cúpula de ETA ha elegido a tres de sus terroristas para intentar relanzar la actividad criminal de sus comandos, en horas bajas tras la detención de los dos máximos dirigentes de su aparato militar: Txeroki y Aitzol Iriondo. ETA no ha tenido mucho donde elegir, ya que en el último año han sido arrestados exactamente 100 etarras, 36 de ellos en Francia. Los elegidos son Jurdan Martitegui (29 años), Andoni Sarasola (36) e Iurgi Mendinueta (27).

En el último año
han sido arrestados exactamente 100 etarras

Martitegui, que mide casi dos metros, era uno de los dos jefes del comando Vizcaya que tantos atentados cometió en 2007 y 2008. "Martitegui es el único capacitado para asumir el papel de Txeroki e Iriondo", señalan fuentes antiterroristas.

Su lugarteniente sería ahora Sarasola, ex concejal de Lesaka (Navarra). Mendinueta, por su parte, fue identificado el 31 de enero de este año intentando robar un coche en la localidad francesa de Allègre.