Los cultivos ilegales de marihuana de las mafias dejan sin luz a una Cañada Real en vías de desmantelamiento

Una manifestación que bajo el lema 'tener luz no es un lujo, es un derecho' entre los sectores 5 y 6 de la Cañada Real, en Madrid.
Una manifestación que bajo el lema 'tener luz no es un lujo, es un derecho' entre los sectores 5 y 6 de la Cañada Real.
EFE

Miles de luces inundan las calles de la ciudad de Madrid en estas fechas navideñas. Sin embargo, a tan solo unos kilómetros ciento de personas sufren desde hace dos meses cortes de luz. Estos ciudadanos llevan meses manifestándose sin obtener aún una solución. ¿Qué está pasando con la Cañada Real?, se preguntan muchos ciudadanos.

La Cañada Real es un asentamiento de 14 kilómetros divido en seis sectores que discurre por los municipios de Madrid, Coslada y Rivas-Vaciamadrid y cuya existencia data de mediados del siglo pasado, cuando nació como vía pecuaria.  

El sexto sector, donde viven unas 3.000 personas, es el lleva más de dos meses afectado por los cortes de luz, aunque en el quinto también los ha habido. Se trata de la zona más problemática y conflictiva, donde los clanes de la droga campan a sus anchas. En los últimos tiempos, la habitual telaraña de cables que sobrevuelan las chabolas con el objetivo de engancharse de forma ilegal a las torres de alta tensión se ha incrementado. 

La razón es que nuevos grupos mafiosos se han instalada en la zona y centran sus actividades en el cultivo ilegal de marihuana. La electricidad que necesitan para que funcionen las estufas y ventiladores que necesitan las plantas para su crecimiento proviene del tendido eléctrico.  

Vecinos sin tomas legales para la luz

Esa fuerte demanda de luz es lo que ha provocado los reiterados cortes de luz en la zona. Desde Naturgy, la empresa responsable de abastecer al poblado, han señalado a Efe que las interrupciones se producen por "la sobrecarga en la red que producen consumos no localizados que se están registrando en los últimos meses y que han llegado a alcanzar un incremento de hasta el 500%" y han insistido en que en ningún momento han cortado el suministro.

Pese a que los vecinos reclaman contar con una toma de luz legal, no pueden hacerlo. Esta zona del asentamiento se encuentra en un terreno catalogado como rústico, es decir, donde no se puede construir, por lo que no se pueden instalar contadores.

Recientes operaciones policiales

La Policía Nacional también ha incrementado su actividad en la zona. A principios de octubre, en la denominada Operación Maíz, detuvo a los 14 integrantes del clan de los Kikos, la organización criminal que regentaba la venta de drogas en el poblado madrileño de la Cañada Real, que llegaba a suministrar cerca de 200 dosis diarias de estupefacientes y vivía en un complejo completamente bunquerizado.

La banda era sucesora del clan de los Gordos, de la que son familiares, y que se dedicaba a la venta de drogas en este poblado del sur de Madrid. Según las autoridades, era el punto de venta de droga de los Kikos era el mayor de suministro de droga en Madrid.

Pocos días después, una nueva operación policial logró desmantelar hasta ocho plantaciones de marihuana, requisando casi mil plantas, descubiertas tras el registro de cinco naves, y unos 45.000 euros en efectivo. Doce personas fueron detenidas.

La polémica en las redes y el problema social

Esta problemática con la luz ha sido recogida por diferentes medios de comunicación, pero ha sido un vídeo de TVE ha desatado la polémica en las redes sociales. Las críticas han surgido por el testimonio de que una mujer que lamentaba las penurias y el frío que ella y sus hijos pasan debido a los cortes de luz antes de entrar en una vivienda donde hay aparcados en el patio dos coches de alta gama (un BMW y un Porsche).

Pero no todos los casos son iguales. Otros vecinos, como Raquel, que vive en el sector seis desde hace 11 años, tiene a cargo a su padre de 74 años, que tras contagiarse del coronavirus arrastra problemas pulmonares y cardíacos y necesita una bomba de oxígeno. "Se me parte el alma, cuando llego de trabajar y mi padre me dice que se muere de frío", ha contado apenada a Efe. Ha reconocido que hay droga en el sector seis de la Cañada, el más conflictivo, pero ha asegurado que "son los que menos".

"El resto somos gente normal que salimos a trabajar, queremos darle una educación a nuestros hijos y comer caliente. No creo que estemos pidiendo nada fuera de lo normal", ha afirmado Raquel, quien sólo ha deseado que "acabe esta pesadilla" cuanto antes. 

Cañada Real Galiana de Madrid
Cañada Real Galiana de Madrid
EUROPA PRESS/BASURAMA - Archivo

"A corto plazo la única solución es la actuación policial"

El pasado 24 de noviembre hubo una reunión entre representantes de la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de la capital, la Fiscalía Provincial y la Delegación del Gobierno para tratar de solucionar este problema.

"Es durísimo y muy irritante que, ahora mismo, la única solución que se puede dar a corto plazo es una actuación policial y judicial que levante las plantaciones de marihuana que sobrecargan la red", ha afirmado José Tortosa, comisionado de la Comunidad de Madrid para la Cañada Real.

Pacto Regional

La Comunidad de Madridy los ayuntamientos de Madrid, Coslada y Vivas alcanzaron en 2017 un Pacto Regional para el asentamiento irregular de la Cañada Real Galiana que desmantelará el sector 6 y consolidará las viviendas que se encuentran en Coslada (sector 1), siempre que estuvieran censadas antes de diciembre de 2011.

El Pacto da una solución definitiva para los sectores 1 y 6 de la Cañada, que representan más del 60% del terreno del asentamiento. En el caso del sector 1 (Coslada), se consolidan la mayoría de las viviendas existentes. En el caso de las impactadas por afecciones urbanísticas, se ofrecerán alternativas de realojo.

El sector 6 (Madrid), por su parte, se desmantelará dadas las afecciones urbanísticas que afectan a este tramo, la ausencia de condiciones mínimas de habitabilidad y los problemas derivados del tráfico y consumo de drogas.

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