Un converso dice que el imán de Ripoll era un "paranoico" para el que "cualquier persona no musulmana merecía morir"

  • Uno de los testigos ha asegurado en el juicio del 17-A que Es Satty le justificó atentar en España y le dijo que podían entrar en un supermercado "y arrasar con todo".
  • El que fue presidente de la mezquita de Diegem (Bélgica) en 2016 ha declarado que el imán le dijo que estaba controlado por el CNI.
El magistrado Alfonso Guevara durante el juicio contra tres acusados por los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona)
El magistrado Alfonso Guevara durante el juicio contra tres acusados por los atentados del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils (Tarragona)
EFE/ Fernando Villar POOL

Uno de los dos musulmanes conversos cercanos a Abdelbaki Es-Satty (el imán de Ripoll) cuando ejercía como imán en Castellón de la Plana, Cristian R., le ha definido este lunes en su declaración en el juicio del 17-A como un "paranoico" en alerta constante para tener el control de la mezquita.  

"Para él cualquier persona no musulmana merecía morir", ha explicado en el juicio. Además, ha añadido que, en varias ocasiones, le justificó atentar en España

El segundo en declarar este lunes ha sido otro converso, Adrián F., que recibiría la visita de Es-Satty en verano de 2017, antes de que éste viajara por última vez a Marruecos antes de los atentados. 

Ha explicado que Es-Satty era el líder de la célula de Ripoll "no por manipulador, sino porque era el imán", y ha señalado que no recuerda si el imán les mostraba vídeos o cómo les justificaba la violencia.

Adoctrinaba a los jóvenes y justificaba atentar en España

En 2014, después de salir de la prisión, Abdelbaki Es-Satty, el líder de la célula de Ripoll, fue imán en Castellón de Plana, donde adoctrinó a los dos jóvenes que este lunes han declarado el juicio.

Cristian R., que acudió a la Guardia Civil después de los atentados, ha explicado que cogió confianza con Es-Satty porque le arreglaba el ordenador y le escuchaba porque "pensaba que, al ser una persona que tenía el Corán memorizado, sería de conocimiento". El imán de Ripoll le adoctrinó defendiendo los atentados yihadistas y mostrando vídeos de propaganda del Estado Islámico.

Poco a poco se fue "desengañando" y "alejando" de sus enseñanzas. El imán le defendió realizar atentados en España. Le contó que había tenido un compañero de piso que había ido a Irak a cometer un atentado "matando a mucha gente con un camión", que quería hacer una base agujereando una montaña con una excavadora o que podían entrar en un supermercado "y arrasar con todo". "Al imán le parecía bien, lo explicaba orgulloso", ha dicho al referirse a la posibilidad de cometer atentados.

Ha explicado que estos planteamientos no le parecían bien y por eso se fue distanciando y que, cuando el imán se fue de Castellón, perdieron el contacto. También ha señalado que Es-Satty no hacía sermones "radicales" en la mezquita. "Nuestros agentes no lo habrían permitido", ha asegurado

Por otra parte, ha declarado que no le denunció porque pensaba que era "imposible" y no veía capaz al imán de llevarlo a la práctica. "Si no hubiera sido así, le habría denunciado seguro", ha asegurado.

A diferencia del primero en declarar, Adrián F. sí mantuvo una relación estrecha con Es-Satty cuando éste se fue de Castellón, tanto por teléfono como presencialmente. Por ejemplo, ha explicado que el imán le hizo una visita en julio de 2017 antes de marchar a Marruecos. Y que, tres meses antes del atentado, Younes Abouyaaqoub, Yousseff Aalla y Mohamed Hichamy le hicieron una visita para darle dinero para hacer caridad con él.

Adrián F. ha dicho que eran "amigos" y  que, cuando se enteró de la explosión de Alcanar por la televisión, llamó tanto al imán como a Yousseff Aalla para saber cómo estaban, pero no obtuvo respuesta. También ha explicado que, en varias ocasiones, estuvo en el piso de Alcanar, donde ha dicho que no vio explosivos.

Por su parte, Cristian R. ha contado que "advirtió" a Yousseff Aalla, Younnes Abouyaaqoub y Mohamed Hichamy, a los que había conocido trabajando en la recogida de la naranja, para que "fueran con cuidado" con Es Satty.

"El imán de Ripoll me dijo que le controlaba el CNI"

El presidente de la mezquita de Diegem (Bélgica) en 2016, Soliman A., ha testificado en el juicio que el imán de Ripoll le dijo que los servicios secretos españoles (CNI) hablaban con él para controlarle.

Soliman A. ha declarado que en 2016 Es Satty estuvo tres o cuatro meses desarrollando labores de imán en la mezquita de Diegem (Bélgica) y que en una ocasión le sorprendió en la oficina hablando por teléfono con unas personas.

"Me dijo que hablaba con agentes de los servicios secretos españoles que querían saber dónde había estado y encontré que no era normal", ha relatado el testigo.

Ha añadido que en alguna ocasión le hizo ver a Es Satty que discrepaba de alguno de sus discursos en la mezquita y ha comentado que se le podría encuadrar dentro de la corriente del salafismo extremista.

El presidente de la mezquita Annour dice que Es Satty "tenía dos caras"

El presidente de la mezquita Annour de Ripoll, la segunda donde ejerció de imán Abdelbaki Es-Satty, ha afirmado en la sesión del juicio de este lunes que los discursos que hacía eran "normales y corrientes" y que tenía "dos caras, una dentro y una fuera" de la mezquita. 

"Lo que ha hecho, lo ha hecho en secreto", ha asegurado el presidente de la asociación islámica, que ha dicho que nunca vio a Es-Satty con los chicos que formaban parte de la célula que atentó en Barcelona y en Cambrils. 

El presidente de la entidad ha explicado que no pidieron ningún certificado a Es-Satty ni comprobaron que no tuviera antecedentes penales. Ha destacado que "cuesta mucho" encontrar un imán y que a éste ya lo conocían de la anterior mezquita donde ejerció en Ripoll, la Elfath.

El testigo ha explicado que los miembros de la célula iban a la mezquita, sobre todo los primeros meses en que abrió, pero que en los últimos meses previos al atentado ya no se les veía mucho. Ha dicho que los chicos no sabían ni escribir su nombre en árabe ni tenían conocimiento del Corán ni de la práctica del Islam. "Cuando rezaban algunos no lo hacían bien", ha contado, y ha asegurado que nunca vio a Driss Oukabir.

El secretario de la asociación islámica ha explicado, en la misma línea, que contrataron a Es-Satty porque le conocían de la anterior mezquita, sólo le pidieron el DNI y que no vio que se reuniera más con los chicos que atentaron. Afirmó que sus discursos eran "normales". Además, ha asegurado que no legitimaba la violencia en la mezquita. "No permitimos estas cosas", ha dicho.

El juez pide separar el Islam de la violencia

El presidente del tribunal, Félix Alfonso Guevara, ha vuelto a pedir separar el islam de los hechos que se están juzgando. Guevara ha dicho al abogado de Driss Oukabir que hay que separar en las preguntas lo que es la práctica religiosa de la violencia

El juez también ha considerado impertinente la pregunta de la acusación particular de los padres del niño de tres años asesinado en la Rambla, Xavier Martínez, sobre si la policía visitó a Es-Satty.

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