lince ibérico
Imagen de un lince ibérico. ARCHIVO

El programa de Cría en Cautividad del Lince Ibérico, que desde hace cinco años se desarrolla en el Centro de Cría, en el Acebuche, dentro del Parque Nacional de Doñana, está arrojando unos resultados espectaculares, que van más allá de la reproducción de esta especie en peligro de extinción.

Los linces en cautividad tiene mayor concentración de hormonas

Según recoge El mundo, las observaciones con cámaras remotas a las que son sometidos los felinos durante las 24 horas del día, han revelado un aspecto poco conocido hasta ahora de estos animales: su gran apetito sexual. Durante el tiempo que las hembras están en celo, unos seis o siete días, pueden llegar a ser montadas por un macho hasta 80 veces en dos días. La media se sitúa en 28 cópulas en esas horas, lo que quiere decir que si se les resta el tiempo que pasan durmiendo (aproximadamente la mitad del tiempo), resulta que durante esos dos días copulan más de una vez cada hora.

¿Es esto demasiado?

Pues depende, porque los leones llegan a hacerlo hasta 200 veces en ese tiempo; pero parecer ser que la cifra sí es más alta de lo habitual por la elevada concentración de estrógenos y hormonas que tienen los linces en cautividad (hasta 35 veces más que otros felinos). La explicación última de este fenómeno lo deberá decir la investigación, aunque se cree que entra en juego el instinto reproductivo de una especie mermada.

También se ha visto que algunas parejas desarrollan preferencia por estar juntas

Como consecuencia de tanto ajetreo sexual, el porcentaje de gestaciones aumenta, algo muy positivo para una especie cuyos machos tienen semen de poca calidad, debido a la falta de variabilidad genética.

Durante el tiempo que lleva en funcionamiento este programa, se han logrado 24 nacimientos de linces; pero no son suficientes. En 2010 algunos de ellos serán puestos en libertad en hábitas apropiados. Será la prueba de fuego para ellos.

Muestras de cariño

Al margen del voraz apetito sexual del que han dado muestra, los linces también han demostrado ser unos románticos. Algunas parejas se esfuerzan por estar juntas y se echan de menos y maullan cuando se las separa, incluso en algún caso concreto una hembra celosa ha desbaratado algún intento de flirteo de su pareja, simplemente recordando su presencia, aunque fuera a distancia.

CONSULTA AQUÍ MÁS NOTICIAS DE HUELVA