'Cuando las mariposas del alma baten sus alas': la belleza de las neuronas

  • La exposición, en Laboral Centro de Arte (Gijón), mezcla arte, robótica, inteligencia artificial y neurotecnología.
‘Co(AI)xistence’, obra de Justine Emard.
‘Co(AI)xistence’, obra de Justine Emard.
LABORAL CENTRO DE ARTE

Las llamadas neuronas piramidales son las que más abundan en nuestra corteza cerebral. Son "misteriosas", pero al mismo tiempo elegantes y "de formas delicadas", según las veía el Premio Nobel español Santiago Ramón y Cajal, que las dibujó, las entendió y les puso el apelativo de "mariposas del alma".

Más de cien años después de aquello, el padre de la neurociencia y sus concienzudas observaciones y estudios han inspirado la sorprendente exposición Cuando las mariposas del alma baten sus alas, organizada por LABoral Centro de Arte (Gijón, Asturias) y que se podrá visitar hasta el 24 de abril, aunque hasta que se levanten las restricciones sanitarias solo de forma virtual.

A través de diecisiete propuestas muy distintas de catorce artistas y colectivos nacionales e internacionales, el espectador puede escudriñar qué se esconde detrás de la memoria, el aprendizaje o las emociones humanas. Es una mezcla de arte con inteligencia artificial, robótica y neurotecnología que llama a experimentar la ciencia más oculta de primera mano, pero de un modo muy visual y, sobre todo, sensorial.

Cuando los visitantes puedan acceder físicamente al recinto se toparán, nada más entrar, con una gran red neuronal del artista madrileño Daniel Canogar, elaborada con 80kg de cables reciclados, recibe al visitante para explicar de forma metafórica de qué estamos hablando: un tejido cuya longitud real alcanzaría la distancia entre la Tierra y el Sol. Justo después, el israelí Guy Ben-Ary revela con un sintetizador personalizado el potencial creativo de la actividad neuronal in vitro.

Otros ejemplos creativos son los de Lancel/Maat, que utilizan las señales de su propio cerebro para generar un paisaje visual y sonoro a partir de afectos individuales y colectivos, o el de Lisa Park, que lo hace para visualizar patrones en la superficie del agua. Por su parte, Clara Boj & Diego Díaz investigan la memoria y las capacidades predictivas de la inteligencia artificial y el colectivo Laramascoto propone una instalación inmersiva con la que experimentar el impacto de la conciencia colectiva en la transformación de la materia.

'Eunoia-II, obra de la artista Lisa Park.
'Eunoia-II, obra de la artista Lisa Park.
LABORAL CENTRO DE ARTE

Otras obras se ocupan, por ejemplo, de las alteraciones y patologías de las actividades mentales que pueden afectar la percepción o la memoria (Miguel Ángel Rego), de la hiperactividad (Emanuel Gollob) o de las derivadas de la propia relación entre humanos y máquinas (Marco Donnarumma). Y también hay quién mira más allá y se centra en otros seres vivos, como María Castellanos & Alberto Valverde.

Más nombres cuyos trabajos se pueden ver en la muestra, que ha contado con el asesoramiento y la colaboración del Centro de Inteligencia Artificial AIC y del Instituto de Neurociencia Ineuropa de la Universidad de Oviedo, son los de Ursula Damm, Justine Emard, Mario Klingemann y Birk Schmithüsen. Los artistas han utilizado desde sensores electroencefalográficos hasta robots, pasando por programas matemáticos de inteligencia artificial.

Para la visita virtual, LABoral ha puesto en marcha una plataforma digital multiusuario (http://virtual.laboralcentrodearte.net/) en la que el público puede realizar un recorrido por la muestra e interactuar, mediante un avatar, con otras personas.

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